lunes, 30 de enero de 2017

Domingos.

Que no se pierdan las costumbres de un domingo cualquiera. Que no se pierda la costumbre de un domingo sin más. Que no se pierda la costumbre de el sofá, la manta y una buena peli. Que no se pierda la costumbre de echar de menos. Que no se pierda la costumbre de la pereza. Que no se pierda la costumbre de las resacas homicidas. Que no se pierda la costumbre de pensar de más. 
Que no se pierda la buena costumbre de las carantoñas en el espejo. Que no se pierda la buena costumbre del moño despeinado, el pijama y la cara lavada. Que no se pierda la buena costumbre de escuchar música melancólica mientras lees un buen libro o miras por la ventana. Que no se pierda la buena costumbre de dejarse llevar por la lluvia que sacude los cristales y por esas increíbles ganas de salir corriendo y abrazarte. 
Que no se pierdan las costumbres de un domingo pero teniéndote a ti a mi vera. Que no se pierda la costumbre del sofá, manta y peli pero acabando contigo en mí. Que no se pierda la costumbre de echar de menos pero sabiendo que no merece tanto la pena teniéndote a ti ahí. Que no se pierda la costumbre de tener pereza, sí, pero a que te alejes de mi lado. Que no se pierda la costumbre de las resacas de una noche movidita entre las sábanas. Que no se pierda la costumbre de pensarte más. 
Que no se pierda la buena costumbre de las carantoñas en el espejo mientras tú me observas desde la cama. Que no se pierda la buena costumbre del moño despeinado, el pijama en el suelo y la cara llena de sonrisas. Que no se pierda la buena costumbre de escuchar la música de tu risa mientras leo cada espacio de tu cuerpo o miro al ventanal de tus ojos. Que no se pierda la buena costumbre de dejarse llevar por la lluvia que sacude los cristales y por esas increíbles ganas de quedarme entre esas cuatro pareces y no soltarte. 
Que no se pierdan los domingos contigo. Que no lleguen nunca los domingos sin ti. 



lunes, 23 de enero de 2017

Hazlo. Por ti.

Nadie dijo que todo iba a ser fácil, que todo merecería la pena, que no iba a existir errores, que el tiempo iba a ser justo y el destino iba a ir siempre a nuestro favor. 
Nadie dijo que lo bueno iba a ser el protagonista en todo momento, ni que los buenos momentos cobrarían más importancia que los malos. 
Nadie dijo que luchar merecería la pena en todo momento y que en cada una de esas luchas saldrías victoriosa. 
Nadie dijo que esto fuera fácil pero tampoco te han dicho que sea imposible. 
Es posible porque hay que luchar e igual que se pierde se gana, es posible porque nunca la montaña será demasiado alta mientras los motivos sean mucho más fuertes, es posibles porque tú tienes que hacer que sea posible.
Es posible porque a pesar del tiempo, la distancia y los impedimentos siempre encontrarás algo que te impulso, algo que te diga "puedes" porque te lo mereces y ya está. 
Es posible siempre y cuando tú lo quieras hacer posible, lo veas posible. 
Es posible aún cuando la gente diga que no vas a conseguirlo, aún cuando todo esté en contra, aún cuando el tiempo vaya a destiempo, aún cuando estés en medio de un montón de malos momentos. 
Es posible porque tú lo haces posible. 
Haz lo imposible posible, demuestra cuánto puedes llegar a conseguir solamente apretando un poquito más, demostrando un poco más, queriendo un poco más, sintiendo un poco más, arriesgando un poco más. 
Haz lo imposible posible porque sabes cómo hacerlo. 
Hazlo. Simplemente hazlo. 
Hazlo porque puedes.
Hazlo porque debes.
Hazlo porque lo sientes.
Hazlo porque siempre merecerá la pena.
Hazlo cuando todo esté en contra.
Hazlo cuando ya no quede nada.
Hazlo cuando ya no quede nadie. 
Hazlo. 
Posible.
Por ti. 


martes, 17 de enero de 2017

Presente.

Cuando crees que nada puede salir bien, que muchas cosas no merecen la pena, que el tiempo pasa y los recuerdos pesan lo encontrarás en la multitud. 
Cuando crees que el destino juega, que el miedo es más fuerte que nada, que las decepciones van a seguir sumándose lo encontrarás en la multitud. 
Cuando creas que dentro de ti ya no queda nada, que ya no existirán motivos para seguir, que ya nunca volverás a sentir, que no habrá razones por las que arriesgar lo encontrarás en la multitud. 
Cuando todo esté en tu contra, cuando vayas a contracorriente, cuando lluevan desesperanzas, cuando no puedas más, cuando te falte el aire... lo encontrarás. 
Y cuando lo encuentres volverás a entender que sí merece la pena intentarlo, dejar atrás el miedo, borrar los recuerdos, escribir una nueva historia, empezar de cero. 
Y cuando lo encuentras sabes que ahora sí va a ser la definitiva, ahora sí merece la pena arriesgarse, merece la pena intentarlo aunque existan un montón de dudas, merece la pena empezar de nuevo. 
Y cuando lo encuentres las miradas, las risas, los besos, los momentos, las caricias... se harán eternas y os harán cómplices. 
Y cuando lo encuentres entenderás que después de tanto, sí merecerá la pena porque te toca a ti ser feliz. Te empieza a tocar a ti jugar, luchar, levantarte, seguir, sentir. Y empezar a quererlo. 
Quererlo porque tu pasado y tu futuro no pertenece a nadie pero tu presente... tu presente es él. Arriesga ese presente. Por presente. 


lunes, 9 de enero de 2017

Remake.

Quiero deshacerme de ti y de cada uno de tus recuerdos, deshacerme de lo que igual me hizo feliz pero es simplemente pasado. 
Quiero deshacerme de lo que me haga daño, de lo que pese, de lo que ocupe lugares innecesario. Quiero hacer hueco a nuevas experiencias, nuevas metas, nuevos sueños, nuevos propósitos, nuevos retos. Quiero hacerle hueco a más gente, a otra gente, a otros amores, a otras maneras de querer. Quiero hacerle hueco al olvido, a la amnesia si es la de olvidarte, a las despedidas. Quiero deshacerme del tiempo y de los errores, deshacerme de los recuerdos que hacen daño y se clavan. Quiero sacar el clavo que se metió cuando pensé que tu clavo sacaría al anterior. Quiero deshacerme de mi misma y así deshacerme de ti y de tantas otras cosas.
Quiero olvidar mis vicios, mis ganas de algo, mis miedos, mis guerras internas. Quiero poder algún día dejar de pensar en lo que debo, no pensar en qué pensarían los demás o qué harían, en lo que van a hablar, en lo que van a criticar. Quiero poder sin temer, quiero deshacerme. 
Deshazte de mi igual que yo voy a hacer contigo. Olvídame. Ya no existo. Borra los recuerdos, borra el pasado y deja de creer que algún día podré formar parte de tu presente. 
Deshazte de mi, deshazte del recuerdo, deshazte de mi miedo, acaba con tu impaciencia. Yo me deshago de ti, de mis recuerdos, de los propósitos estúpidos y de los sueños efímeros. 
Me rehago, me reconstruyo, abro los ojos por primera vez y digo las primeras palabras de siempre. Me rehago y me estremezco, me acurruco, me sano a mi misma y vuelvo a empezar al fin con un peso menos, sin ti y sin él, sin vuestro recuerdo, sin sombras. Conmigo. 
Me deshago y me rehago. Yo. Sola.