martes, 28 de junio de 2016

<< A V A N Z A >>

Fuera la gente corre, va de un lado para el otro, escapan de sí mismos o quizá de algo o alguien. La gente va y viene. 
Tú, en cambio, sigues en el mismo punto de siempre, parada, estancada, esperando que algo o alguien te motive a continuar con lo que tenías en mente o cree alguna idea nueva. Pero nada pasa, todo continúa a tu al rededor pero no dentro de ti. Tú no continúas. Tú sigues ahí parada, como si nada tuviera sentido, como si el tiempo se hubiera detenido pero siguiera contando los minutos, horas y segundos. 
Recuerdas todo eso que alguna vez estuvo ahí para motivarte y te vuelves a dar cuenta, una vez más, que ya nada está, que nada sigue siendo lo mismo, que todo ha cambiado pero tú sigues erre que erre, haciendo tu mayor esfuerzo porque todo vuelva a su sitio. Tú sigues constante y persistente, agotando las fuerzas que seguramente ya no te quedan, agotando las posibilidades que ya no existen, agotando las ganas que se esfumaron hace tiempo. 
Pero quieres seguir, seguir porque aquello te gustaba y te das de bruces con la realidad, con la realidad real, la que es, la que tiene que ser. Te das de bruces con todos los sueños que ya no podrás cumplir, con todo lo que dejaste ir por querer ganar lo que ya estaba perdido, por encontrar lo que ya nadie sabía donde se escondía. Te abres la brecha de siempre, en el sitio de siempre y no escarmientas, ¿o, en cambio, esta vez sí? Sí, esta vez sí.
Ahora empiezas a caminar de nuevo, dándate cuenta a cada paso que todo es diferente, nuevo. Dándote cuenta a cada paso que tienes que volver a construir sueños, a renovar ganas, a buscar esperanzas, a saltar muros, derribar obstáculos. 
Tal vez esta vez toque hacerlo todo sola pero, ya sabes lo que dicen por ahí: "mejor sola que mal acompañada". 
Anda, poco a poco. Camina, paso a paso. Sueña, noche a noche. Sonríe, día con día. Avanza. Adelante.  

lunes, 20 de junio de 2016

Necesito sudarte.

Necesito sudarte, sudar las ganas de tenerte, las ganas de saberte aquí, las ganas de empezar lo que ya está más que empezado. Necesito sudarte y que tú me sudes a mi. 
Necesito entremezclarme entre mil versos, escuchar juntos las canciones más impensables y que en silencio nos enamoremoss del sonido de la lluvia. 
Necesito necesitarte y que siempre seas necesidad, que nos dejemos llevar por el rumor de las olas y que nuestra canción favorita sea esa que todavía no está escrita.
Necesito saberte cerca porque lejos no puedo, que me mires y sepa que no hay más ojos que los míos, saber que esos labios están pa' mi.
Necesito que nunca te canses de mi, de mis ganas de ti, de mi risa escandalosa, de mis miedos estúpidos, de mis temores más extraños. Necesito que no te canses de mi, igual que yo nunca me cansaré de ti, de tus manías, de tu risa silenciosa y de esas miradas que sin decir nada lo dicen todo.
Necesito que siempre estés aquí, conmigo y necesito estar ahí, contigo. Necesito que me necesites y que nunca me eches de menos, porque de más ya nos echaremos en su momento. 
Te necesito. 
Necesito sudarte, como se suda un día de verano. Necesito sudarte en cada beso, en cada caricia, en cada embestida, en cada calada, en cada mordisco. Necesito surdarte en cada instante que nos llene, en cada minuto que sea eterno, en cada peculiar recuerdo, en cada esperanza. Necesito sudarte en cada una de tus miradas, en cada una de mis carcajadas, en cada una de las promesas, en cada noche larga, sin dormir y entre tus sábanas.
Necesito sudarte a ti y que tú sudes de mi.
Te necesito. Aquí. Conmigo. 

lunes, 13 de junio de 2016

Rompamos el hielo.

Rompamos el hielo. Tú primero, yo después. Empieza tú con caricias en los ojos y sonrisas en la mirada. Empieza tú que yo te sigo. Empieza tú a desnudarme con pestañeos que yo te desnudo a caladas. 
Empieza tú que yo no espero, porque me cansé de esperar, me decido y rompo el hielo. Y me arriesgo, me arriesgo porque hay errores que nos hacen felices, porque hay caricias que se dan sin tocarse, porque hay miradas que no se ven pero se sienten. Y me arriesgo porque aunque pierda sé que ganaré por ser contigo. 
Rompo el hielo. Y me lanzo. Y te siento respirar agitado. Pero rompo el hielo y sé que tienes miedo, tanto o más que yo. Y lo intentamos, ¿quién sabe cómo saldrá esto? Espero que bien y sino... pues sumamos lecciones. 
Rompe el hielo, ahora tú. Déjate ir, que yo me voy contigo. Déjate ir, que yo sigo aquí. Déjalo. Pero rompe el hielo.
Te sonrío con la mirada y tú me devuelves la sonrisa en forma de caricia. Te devuelvo la caricia en forma de susurro y tu me devuelves el susurro en forma de suspiro. Te suspiro y me agarras fuerte. Me miras sin abrir los ojos, te miro y sé que es ahora o nunca. Y lo intento. Y me dejo ir y te vas conmigo. Y te siento latir en mi y tú sientes mis latidos en ti. 
Y rompes el hielo cada segundo, y me dejo romper ante ti. Me hago débil, me hago fuerte, sonrío y no temo a nada más que a que todo esto se acabe. Entonces, entiendo todo. Entiendo que estábamos destinados a comernos a miradas y a matarnos a caricias. 
Y entonces entiendo el hielo, entiendo que se rompa... y entiendo que tú y yo ahora somos yo y tú. Y no me arrepiento porque si esto es un error... bendito error, porque me hace muy feliz. 
Y siento como rompes el hielo, y lo rompo contigo. 
Rompamos el hielo.
Tú.
Y.
Yo.

lunes, 6 de junio de 2016

Arráncate. Arráncame.

¿Y cómo hacemos ahora?, ¿cómo empezamos cada uno por nuestro lado?, ¿cómo hacemos para seguir con nuestra historia?, ¿cómo hacemos para borrar todos los recuerdos?, ¿cómo vamos a hacer ahora para que duela? Porque duele, lo quieras o no, nos duele. Duele dejar atrás el pasado, duele dejar atrás las cosas vividas, los recuerdos, los momentos, las canciones, los regalos, los días y las noches. Pero también duelen las mentiras, duele la incertidumbre, duele las horas en silencio, los días de silencio, los poemas que me recuerdan a ti, los cuadros que ya no miramos, las películas que tanto nos gustaba ver juntos. 
Duele.
Duele sentir que todo esto acabó, que aquí está nuestro final, que aquí va la palabra fin, que tú por tu lado y yo por el mío. 
Duele.
Duele mirar y no verte, querer y no poder, llorar y que sea por ti, odiar y que sea a ti, pensar y que sea en olvidarte, empezar algo y que sea sin ti. 
Duele.
Duele pensar en aquel futuro que teníamos, en aquel futuro que ya no es nuestro ni de nadie. Duele no saberte, no verte, no tenerte, no abrazarte, no sonreírte, quererte. 
Duele.
Duele decirte adiós hoy y todos los días, arrancarte de aquí, arrancarte de mi. Arrancarte. 
Arráncame. 
Arráncame el dolor, las ganas de ir a buscarte, las ganas de soñarte, las ganas de quererte, las nochas en vela, las lágrimas. Arráncame. 
Arráncate de mi.
Arráncame de ti.