martes, 25 de noviembre de 2014

Vivimos en un mundo...




Vivimos en un mundo en el que morir de hambre está a la orden del día pero seguimos convencidos que morir de amor es peor final. Vivimos rodeados de falsos y lo peor es que nosotros nos dejamos envolver por esta puta sociedad. Vivimos con el miedo constante de decir "te quiero" cuando de verdad lo sentimos pero odiamos a la primera persona que nos deja cuatro cosas claras. 
Lamentamos cuando ya es tarde, echamos de menos cosas simples, lloramos por tonterías pero nos alegramos del mal ajeno, aseguramos que cualquier ser que no nos gusta da pena pero no nos paramos a pensar que quien más pena da somos nosotros mismos. 
Criticamos sin conocer, juzgamos sin saber, elegimos el camino simple y no pensamos que quizás el complicado tenga un montón de cosas que ofrecernos.
Nos creemos superiores cuando, a la hora de la verdad, todos vamos a parar a la nada, bailamos poco y bebemos demasiado, hablamos mucho y pensamos lo justo. 
Nos quejamos de tener poco y no nos planteamos que quizás el hombre que ves pararse en el escaparate de la zapatería de enfrente tiene menos que tú y es más feliz. 
Vivimos en un mundo en el que duelen más las palabras que los hechos, en el que los malos cada vez son más y levantarse de las caídas ya es trabajo únicamente de cada uno. 
WOODS WALKER

Nos cuesta pedir perdón y cuando lo hacemos no miramos a los ojos. Golpeamos a los que más queremos y respetamos a los que menos lo merecen.
Vivimos en una sociedad donde la guerra es más factible que la paz, donde los perros son más inteligentes que los humanos, donde solo duele algo cuando la herida ya es muy grande y nos tragamos las palabras para nosotros.
Vivimos en un mundo donde una campaña política son todas esas promesas sin cumplir, donde la iglesia es la que manda y la educación brilla por su ausencia.