jueves, 23 de octubre de 2014

Rompe esa barrera, sal y vive.

Vivimos observando la vida pasar a través de una ventana, vemos los sueños huir, las amistades volar, la gente correr de acá para allá sin levantar la vista del suelo. Volamos nuestra imaginación a momentos y lugares imposibles, improbables y contamos las estrellas pensando que algún día acabaremos estipulando su número. Fantaseamos unos con los otros, luchamos por creer que podemos todo y nos acabamos dando con la misma puta pared de siempre. 
La ventana, ese elemento que sirve de barrera, que nos aísla del trajín, de ir y venir de la gente. Creemos ser diferentes, poder hacer lo que otros no pudieron, pensamos que lo inservible es servible y que podemos tenerlo todo con solo desearlo. 
NO. La vida se lucha, la vida es la guerra, la calle es el lugar de la batalla, la tenacidad es el arma, la felicidad es la victoria y tu sonrisa es el premio para la sociedad. 
¿Crees que quedándote ahí parado observando lo que sucede a tu al rededor vas a llegar a algún lado? Rompe esa ventana, abajo las barreras, elimina tantos miedos que te frenan y sal a enfrentar la vida. La guerra es hoy, tal vez ella te derrote mañana. Rompe ese cristal, salta esa barrera y vive, porque si tú no lo haces, nadie lo hará por ti.             




miércoles, 1 de octubre de 2014

Lo importante eres tú, el ahora y el aquí.

Siempre hay momentos en la vida en los que el camino se bifurca, en que todo lo que creíste posible se vuelve imposible, que la ilusión por algo que puede ser ya no es o no hay medida para que sea, que la vida pierde el rumbo que quizá en algún momento quisiste darle.
Es duro volver a empezar en otro lugar, con elementos que te rodean nuevos. Sí, basta con acostumbrarse pero... tú bien sabes que hay momentos en lo que no se puede, que siempre hay algo que te recuerda a ese otro elemento necesario ya, ese elemento del que todo depende. 
Nadie sabe lo que pasas más que tú, tú y tu conciencia. Tú eres quien te equivocas, aprendes de los errores, luchas por volver a intentarlo para, tal vez, volver a fallar. ¿Quién nació sabiendo? Nadie. 
Por lo mismo, nadie puede pensar, sentir o decidir por ti. En esta vida eres tú, tus defectos y virtudes. En esta lucha eres tú y tus pensamientos. En esta ruleta eres tú y tus movidas. Pese a todo importa el "aquí" y el "ahora". Da igual el pasado, da igual el futuro. Importas tú, lo que ahora mismo esté rumbándote y donde coño te está jodiendo. 
Eh, ¿sabes algo? Cabe la posibilidad de que tengas la absoluta e inmediata necesidad de convertirte en egoísta, dejar de pensar un poco en los demás, centrarte en ti, en lo que tú sientas... va siendo hora de dejar a un lado el "qué dirán" y pensar en lo que tú sientes, dices o piensas.
Recuerda un última vez: importas tú, el aquí y el ahora.