sábado, 17 de mayo de 2014

Simplemente, echarás de menos todo eso que ahora estás pensando.

Ahora que las cosas llegan a su fin es cuando te das cuenta de que muchas de ellas quedaron por hacer. Ahora te das cuenta de que has perdido mucho tiempo en cosas que apenas tienen valor, has esperado cosas que sabías de sobra que eran imposible y has desgastado grandísimas oportunidades.
Podrías extenderte creando un gran diálogo de despedida nombrando a todas y cada una de esas personas que de una forma u otra han formado parte de este camino. Podrías describir de cada una de ellas una faceta diferente y particular en su persona pero por haber perdido eso valioso tiempo ahora sois todavía medio extraños. 
Crecisteis juntos, unos durante seis años, otros durante quince pero todos luchasteis por llegar a este final común. Las cosas se pusieron difíciles pero ahí estuvisteis como guerreros compartiendo cada una de las "penas". 
Los echarás de menos y lo sabes. Lo sabes pese a que ahora te haces la dura, la fuerte y crees que con una simple sonrisa todo está arreglado pero en el fondo te duele alejarte de tantas y tantas cosas que tanto tiempo tardaste en construir. Simplemente, echarás de menos todo eso que ahora estás pensando. 
Ahora es tarde, no hay marcha atrás. Ahora solo quedan recuerdos, recuerdos de promesas, de viajes soñados, de momentos compartidos, de lágrimas, de grandes sonrisas... momentos inolvidables, al fin y al cabo. 
Los quieres, pese a que algunas cosas no hayan ido bien los quieres y eso está bien. 

Gracias, gracias por haber formado parte de esto, gracias a los que estuvieron desde los 3 años hasta los 18. Gracias a los que, pese a todo, van a seguir juntos en lo bueno y en lo malo y, también, a los que aunque nos distanciemos unos de otros vayan a seguir guardando el mejor tesoro del mundo en sí mismos: el recuerdo de grandísimos momentos compartidos.