domingo, 6 de abril de 2014

Solo sé...

Me encantaba fantasear. Nos encantaba fantasear juntos. Recuerdo cuando solíamos recorrer el mundo sin desplazarnos de aquel pequeño butacón marrón que habitualmente utilizábamos. Viajábamos de un lugar para otro, vagabundeabamos por aquellos rincones de los libros de heroínas que, tras mucho sufrimiento, conseguían encontrar a su amado. Yo creí haberlo encontrado contigo, creía que tu eras y serías todo cuanto necesitaba sin darme cuenta que tenerte no era todo en esta vida.
Eramos felices, o eso decías. ¿Quién sabe? Quizás con eso también me mentiste. 
Tantas palabras quedaron por decir, tantos viajes imaginarios quedaron por realizarse, tantos sueños todavía estar sin cumplir, tanta música quedó por escuchar, tantos estúpidas historias que tanto me creía quedaron por leer...
Que ingenuidad la mía el creerme como todas esas heroínas francesas que lo dejan todo por una persona creyendo que quizás todo pueda concluir bien. Que ilusa creyendo que esa era la única historia, que para esa dulce mujer solamente hubo un único amor. ¿Dónde quedaron los desamores? ¿No hubo?
No sé si fue así o no. Solo sé que toca continuar después de haberse quedado parada por un tiempo. Solo sé que me toca levantarme de esta caída. Solo sé que volveré a empezar algún día. Solo sé...