martes, 25 de noviembre de 2014

Vivimos en un mundo...




Vivimos en un mundo en el que morir de hambre está a la orden del día pero seguimos convencidos que morir de amor es peor final. Vivimos rodeados de falsos y lo peor es que nosotros nos dejamos envolver por esta puta sociedad. Vivimos con el miedo constante de decir "te quiero" cuando de verdad lo sentimos pero odiamos a la primera persona que nos deja cuatro cosas claras. 
Lamentamos cuando ya es tarde, echamos de menos cosas simples, lloramos por tonterías pero nos alegramos del mal ajeno, aseguramos que cualquier ser que no nos gusta da pena pero no nos paramos a pensar que quien más pena da somos nosotros mismos. 
Criticamos sin conocer, juzgamos sin saber, elegimos el camino simple y no pensamos que quizás el complicado tenga un montón de cosas que ofrecernos.
Nos creemos superiores cuando, a la hora de la verdad, todos vamos a parar a la nada, bailamos poco y bebemos demasiado, hablamos mucho y pensamos lo justo. 
Nos quejamos de tener poco y no nos planteamos que quizás el hombre que ves pararse en el escaparate de la zapatería de enfrente tiene menos que tú y es más feliz. 
Vivimos en un mundo en el que duelen más las palabras que los hechos, en el que los malos cada vez son más y levantarse de las caídas ya es trabajo únicamente de cada uno. 
WOODS WALKER

Nos cuesta pedir perdón y cuando lo hacemos no miramos a los ojos. Golpeamos a los que más queremos y respetamos a los que menos lo merecen.
Vivimos en una sociedad donde la guerra es más factible que la paz, donde los perros son más inteligentes que los humanos, donde solo duele algo cuando la herida ya es muy grande y nos tragamos las palabras para nosotros.
Vivimos en un mundo donde una campaña política son todas esas promesas sin cumplir, donde la iglesia es la que manda y la educación brilla por su ausencia.

jueves, 23 de octubre de 2014

Rompe esa barrera, sal y vive.

Vivimos observando la vida pasar a través de una ventana, vemos los sueños huir, las amistades volar, la gente correr de acá para allá sin levantar la vista del suelo. Volamos nuestra imaginación a momentos y lugares imposibles, improbables y contamos las estrellas pensando que algún día acabaremos estipulando su número. Fantaseamos unos con los otros, luchamos por creer que podemos todo y nos acabamos dando con la misma puta pared de siempre. 
La ventana, ese elemento que sirve de barrera, que nos aísla del trajín, de ir y venir de la gente. Creemos ser diferentes, poder hacer lo que otros no pudieron, pensamos que lo inservible es servible y que podemos tenerlo todo con solo desearlo. 
NO. La vida se lucha, la vida es la guerra, la calle es el lugar de la batalla, la tenacidad es el arma, la felicidad es la victoria y tu sonrisa es el premio para la sociedad. 
¿Crees que quedándote ahí parado observando lo que sucede a tu al rededor vas a llegar a algún lado? Rompe esa ventana, abajo las barreras, elimina tantos miedos que te frenan y sal a enfrentar la vida. La guerra es hoy, tal vez ella te derrote mañana. Rompe ese cristal, salta esa barrera y vive, porque si tú no lo haces, nadie lo hará por ti.             




miércoles, 1 de octubre de 2014

Lo importante eres tú, el ahora y el aquí.

Siempre hay momentos en la vida en los que el camino se bifurca, en que todo lo que creíste posible se vuelve imposible, que la ilusión por algo que puede ser ya no es o no hay medida para que sea, que la vida pierde el rumbo que quizá en algún momento quisiste darle.
Es duro volver a empezar en otro lugar, con elementos que te rodean nuevos. Sí, basta con acostumbrarse pero... tú bien sabes que hay momentos en lo que no se puede, que siempre hay algo que te recuerda a ese otro elemento necesario ya, ese elemento del que todo depende. 
Nadie sabe lo que pasas más que tú, tú y tu conciencia. Tú eres quien te equivocas, aprendes de los errores, luchas por volver a intentarlo para, tal vez, volver a fallar. ¿Quién nació sabiendo? Nadie. 
Por lo mismo, nadie puede pensar, sentir o decidir por ti. En esta vida eres tú, tus defectos y virtudes. En esta lucha eres tú y tus pensamientos. En esta ruleta eres tú y tus movidas. Pese a todo importa el "aquí" y el "ahora". Da igual el pasado, da igual el futuro. Importas tú, lo que ahora mismo esté rumbándote y donde coño te está jodiendo. 
Eh, ¿sabes algo? Cabe la posibilidad de que tengas la absoluta e inmediata necesidad de convertirte en egoísta, dejar de pensar un poco en los demás, centrarte en ti, en lo que tú sientas... va siendo hora de dejar a un lado el "qué dirán" y pensar en lo que tú sientes, dices o piensas.
Recuerda un última vez: importas tú, el aquí y el ahora.

martes, 26 de agosto de 2014

"Joder, verano, cuanto te voy a echar de menos."

Y así, como vino se fue. Llegó siendo deseado. Llegó con la esperanza de ser mejor que todo lo anterior. Llegó con nuevas expectativas, con nuevos deseos, con añoranza de todo lo pretérito. Llegó, y como llegó se esfumó.
Verano. Tres meses de achicharre total, promesas por cumplir, deseos de nuevos comienzos, amores de verano, nuevas amistades, reencuentros con amigos que crees imprescindibles en un día a día. Sonrisas. 
Llegado ese primer día de verano crees que lo vas a tener todo, que lo vas a hacer todo. Crees que podrás cumplir esas promesas de hace 9 meses, que encontraras eso que tanto buscas, que llegará ese extraño amor de verano que todo lo puede, que las nuevas amistades serán para toda la vida y que esos amigos imprescindibles llegarán como siempre.
Nada a cambiado. El mismo escenario, la misma gente, el mismo calor... pero ya no está esa ilusión. Será que has crecido, que has o estás cambiando. Los amigos ya no son así. El amor de verano es eso, de verano, en unos días se esfumará. Las promesas han sido olvidadas por todos menos por ti. La esperanza ya se perdió. 
Todo ha cambiado, menos el lugar.
Pasan los días lentos, rápidos, normales... pasan, a fin de cuentas. Llegan nuevos comienzos, nuevos horizontes. Otra vez las promesas que ya sabes que no se cumplirán, las despedidas que ahora duelen y en un futuro serán simples tonterías, los amores de verano desaparecen y. ¿quién sabe?, quizás nunca más vuelvas a saber de ellos...
Podrás echar muchas cosas de menos, pero eso solo será al principio. Podrás creer que no podrás con todo pero algo te demostrará todo lo contrario. Podrás contar los días y darte cuenta de que para el próximo verano quedan 200 y muchos días, millones de horas y un porrón de segundos pero... ¿sabes algo? Cuando menos lo pienses, cuando menos te lo esperes el ciclo se volverá a repetir. 
Es que, a fin de cuentas, la vida es eso, un ciclo. La tierra gira, tu vida gira, tu vida cambia cada cierto tiempo para repetirse no mucho tiempo después. 
Sé que lo sabes, sé que por el momento solo piensas una cosa y es: "joder, verano, cuanto te voy a echar de menos". Bueno, y es que, al final tienes razón: lo vas a echar de menos. 

viernes, 25 de julio de 2014

Lágrimas. Llueven lágrimas.

"Lágrimas", esas gotas de lluvia que gotean de nuestros ojos, que fluyen poco a poco por nuestras mejillas, que se deslizan lenta y amablemente... "Lágrimas" de alegría al ver a ese niño risueño recién nacido; "lágrimas" en la despedida de alguien fundamental en la vida; "lágrimas" de derrota; "lágrimas de victoria. "Lágrimas", gotas de lluvia que resbalan de nuestros pequeños pero preciosos ojos. 
"Lágrimas" que brotan de esos ojos bien despiertos y quizás buscan un nuevo principio, un nuevo amanecer. "Lágrimas" que puede que hablen de un "ellos" que nunca será o un futuro que se borrará con el paso de las últimas olas de este último verano. "Lágrimas", "lágrimas".
Ya se sabe, "y llueven lágrimas... pero dime que son lágrimas de amor." 

viernes, 20 de junio de 2014

La única batalla que se pierde es la que no se hace.

¿Sabes una cosa? Rendirse y bajar la cabeza no sirve de nada. Quedarse ahí parado y no arreglarlo no es la solución. Llorar y pensar en negativo no soluciona el problema. 
¿Por qué no le hechas un poco de ganas? ¿Por qué no te levantas e intentas salir adelante? ¿Por qué no intentas ser un poco más fuerte? Estoy segura de que puedes hacer eso y mucho más, así que, por favor, ¡sigue!
Rendirse, tirar la toalla, lamentarse, llorar, decir que no se puede... todo eso y lo demás que creas estar pensando no sirve. 
Sirve el sonreír a los problemas, burlarte de la soledad, plantarle cara a la realidad, aprender de los errores, cometer otros nuevos por afrontar los anteriores, no estacionarse por siempre en un mismo punto y aprender a no tropezar con la misma piedra más de dos veces.
Sal y lucha porque la única batalla que está perdida es la que no se hace. 
Así que ya sabes, ¡vamos! ¿A qué esperas? El tiempo está corriendo y yo te veo todavía aquí.

lunes, 16 de junio de 2014

Tiempo de despedidas, de miradas al pasado.

Entonces te ves ahí, delante de toda aquella gente que desde tiempos inmemorables está formando parte diariamente de tu vida. Todo vuelve al punto en el que empezó toda aquella aventura, con una nueva despedida. Toca despedirse de todo eso que tuviste durante 6 largos e intensos años, te atreverías a decir que los más bonitos de tu vida. Dejas atrás momentos, recuerdos, personas, enseñanzas, lágrimas y millones de sonrisas. 
Ya no hay marcha atrás, la única forma de volver al pasado es recordando todo aquello que tu memoria ha sido capaz de guardar pero los recuerdos llaman a tu puerta a la vez, no intentan seguir un orden y te toca a ti colocarlos. 
Empiezas por aquella primera presentación rodeada de gente de toda la vida y con caras nuevas. Daba miedo pero ahora da pena dejarlo atrás. Sigues con aquella primera excursión con aquella gente que, en un principio eran extraños, ahora son extremadamente necesarios. 
Juntos crecisteis y todo eso y mucho más lo recuerdas. Llegas al instante en el que os fuisteis juntos por última vez. Italia fue algo demasiado inolvidable... momentos buenos no, buenísimos. Vivencias increíbles y el reencuentro con gente que ya estaba muy alejada de ti. 
Y el tiempo ha pasado rápido, tan sumamente rápido que ni te has dado cuenta. Hace unos días te veías nerviosa y con una tremenda incertidumbre de lo que el futuro en ese extraño lugar te deparaba y ahora te hayas triste pensando que todo eso que esas cuatro paredes guardan para siempre ya son cosas de la memoria.
Lo echarás de menos pero, estoy segura de que lo que ahora viene va a ser mejor o, al menos, vete con la esperanza de que sea una nueva experiencia inolvidable. 
Ah, y recuerda: los recuerdos nunca mueren.
Hasta siempre.


sábado, 17 de mayo de 2014

Simplemente, echarás de menos todo eso que ahora estás pensando.

Ahora que las cosas llegan a su fin es cuando te das cuenta de que muchas de ellas quedaron por hacer. Ahora te das cuenta de que has perdido mucho tiempo en cosas que apenas tienen valor, has esperado cosas que sabías de sobra que eran imposible y has desgastado grandísimas oportunidades.
Podrías extenderte creando un gran diálogo de despedida nombrando a todas y cada una de esas personas que de una forma u otra han formado parte de este camino. Podrías describir de cada una de ellas una faceta diferente y particular en su persona pero por haber perdido eso valioso tiempo ahora sois todavía medio extraños. 
Crecisteis juntos, unos durante seis años, otros durante quince pero todos luchasteis por llegar a este final común. Las cosas se pusieron difíciles pero ahí estuvisteis como guerreros compartiendo cada una de las "penas". 
Los echarás de menos y lo sabes. Lo sabes pese a que ahora te haces la dura, la fuerte y crees que con una simple sonrisa todo está arreglado pero en el fondo te duele alejarte de tantas y tantas cosas que tanto tiempo tardaste en construir. Simplemente, echarás de menos todo eso que ahora estás pensando. 
Ahora es tarde, no hay marcha atrás. Ahora solo quedan recuerdos, recuerdos de promesas, de viajes soñados, de momentos compartidos, de lágrimas, de grandes sonrisas... momentos inolvidables, al fin y al cabo. 
Los quieres, pese a que algunas cosas no hayan ido bien los quieres y eso está bien. 

Gracias, gracias por haber formado parte de esto, gracias a los que estuvieron desde los 3 años hasta los 18. Gracias a los que, pese a todo, van a seguir juntos en lo bueno y en lo malo y, también, a los que aunque nos distanciemos unos de otros vayan a seguir guardando el mejor tesoro del mundo en sí mismos: el recuerdo de grandísimos momentos compartidos. 

domingo, 6 de abril de 2014

Solo sé...

Me encantaba fantasear. Nos encantaba fantasear juntos. Recuerdo cuando solíamos recorrer el mundo sin desplazarnos de aquel pequeño butacón marrón que habitualmente utilizábamos. Viajábamos de un lugar para otro, vagabundeabamos por aquellos rincones de los libros de heroínas que, tras mucho sufrimiento, conseguían encontrar a su amado. Yo creí haberlo encontrado contigo, creía que tu eras y serías todo cuanto necesitaba sin darme cuenta que tenerte no era todo en esta vida.
Eramos felices, o eso decías. ¿Quién sabe? Quizás con eso también me mentiste. 
Tantas palabras quedaron por decir, tantos viajes imaginarios quedaron por realizarse, tantos sueños todavía estar sin cumplir, tanta música quedó por escuchar, tantos estúpidas historias que tanto me creía quedaron por leer...
Que ingenuidad la mía el creerme como todas esas heroínas francesas que lo dejan todo por una persona creyendo que quizás todo pueda concluir bien. Que ilusa creyendo que esa era la única historia, que para esa dulce mujer solamente hubo un único amor. ¿Dónde quedaron los desamores? ¿No hubo?
No sé si fue así o no. Solo sé que toca continuar después de haberse quedado parada por un tiempo. Solo sé que me toca levantarme de esta caída. Solo sé que volveré a empezar algún día. Solo sé...


sábado, 15 de marzo de 2014

Lo siento para siempre. Hasta siempre.

Cuando te tuve lejos fue cuando entendí absolutamente todo. Las dudas se disiparon. Toda la maraña de nubes que nublaba mis pensamientos se esfumaron y entendí entonces lo que sentía. 
Todo aquel juego estúpido de quién se hacía más el interesante me jugó una mala pasada y, mírame, ahora soy yo la que no sabe como seguir, ni como salir de esta trampa.
Perdóname por todas las cosas que nunca me atreví a decirte, los momentos que no viví. Perdóname por perder en este juego pero créeme que no fue precisamente mi intención pero, ya sabes tú que en esto no se manda. 
Espero que seas feliz, todo lo feliz que yo nunca te podré hacer. 
Y sí, sé que te preguntas si quizás esto sea una despedida y déjame confirmarte que así es. Sé, también, que ni siquiera leerás esto pero... permíteme decirte una última vez que te quiero.
No quiero más "hasta pronto", hoy se acabaron. Quiero un "hasta siempre" porque, efectivamente, esto es para siempre. 
No, no es un para siempre cualquiera, no es ese que ahora está de moda en los de nuestra edad, esos que luego nunca se cumplen. No, este es un siempre de los que se sienten en serio, de lo que incluso duelen.
Lo siento por mi cobardía, lo siento por sentirlo. Lo siento, para siempre. 
Hasta siempre. 



miércoles, 26 de febrero de 2014

Hasta siempre Paco, Paco de Lucía.

Amanecía el mundo con el canto de los gorriones recién desperezados, nuevo día, un veintiséis más de febrero pensaría cualquier persona... hasta que la mala noticia comenzó a correr como corren los peces en busca de los mejores lugares de alimento.
Una guitarra lloraba una partida, la partida de ese que fue su amo, la huida a un mejor lugar de quien la domó. Seis cuerdas ya no volverían a ser amansadas así, seis cuerdas dejarían de ser testigos de una grandiosa pasión: el flamenco. 
Un mito muere para nacer la leyenda. La música llora, la cultura lamenta, una guitarra sufre. Sufre el desasosiego de saber que su amo jamás le volverá a "hacer el amor" musicalmente. El último acorde ya fue tocado, la última composición ya fue estrenada, el punto final ya fue marcado...
Nuevo párrafo que escribir, párrafo para el recuerdo, la glorificación, el reconocimiento. Es tiempo de la reflexión, de crear la leyenda, una leyenda que él mismo se encargó de construir. 
Hasta siempre Paco, Paco de Lucía. 

jueves, 13 de febrero de 2014

Recuerda: "el tiempo pone a cada uno en su lugar."

Me cansé de que me critiques, de que me juzgues sin sabe. Me harté de que hables cuando no te toca, de que des tu opinión cuando nadie te la ha pedido. ¡Hasta los huevos estoy de que te metas con mi gente, de que los mires por encima del hombro! Poca educación es lo que tienes. Fardas de sabiduría, pero te falta por aprender lo que es llevar hostias en la vida. Crees tenerlo todo y te falta el verdadero cariño. Crees tener lo mejor y te falta no tener nada. 
Cállate, hostia. Métete la lengua en el culo, opina de ti misma y deja de opinar sobre lo que viven los demás. 
¿Tanto te importa cómo coño me vayan las cosas? ¡No me lo puedo creer! Si no me quieres en tu vida, no me tengas constantemente en tu sucia boca.
Perra, zorra. Cierra la boca. Déjame vivir, déjalos vivir. ¿Qué te pica? ¿Tanto te importa que sí sepa vivir sin tu presencia? ¡Coño, deja de mirarme, que me gastas!
Uy, que me estás mirando. Vaya... parece que te gusta como visto, ¿no? Anda, vete a pastar al monte.
Te voy a enseñar una lección: preocúpate por ti, no hables de mi porque quizás sé taaaanto de ti que podría joderte demasiado. No soy rencorosa pero sí vengativa, vengativa con quien me toca mucho los ovarios y tú me estás hartando. ¡Vete a joder a tu madre, gilipollas!
Mira, hagamos un trato: tu vives tu mierda de vida, me dejas vivir la mía y cierras el pico para vivir todos en paz.
Ah, no, que eso en ti es imposible. El caso es criticar. Ea, critica, critica. Ya veremos luego quien lleva las de perder.
Por favor, deja tener a cada uno una personalidad y no quieras tener la de todo el mundo. ¡Deja vivir a la humanidad, carai! Ea, a fregar, chata, a fre-gar.
Recuerda: "el tiempo pone a cada uno en su lugar."  

martes, 28 de enero de 2014

Tu calle, tu pueblo, tu paraíso personal.

Salir a la calle, esa calle, la misma calle que te vio crecer. Recorrer cada uno de sus baldosines una y otra vez e instantáneamente recordar todo lo que viviste en esos mismo rincones. Tantos y tantos recuerdos apiñados en una sola calle, para ti la más bonita de todas. Recuerdos bonitos, felices, de la infancia, recuerdos agridulces, extraños, recuerdos que poco a poco se van volviendo más borrosos y otros que cada vez se van grabando más y más en ti. Recuerdos, a fin de cuentas. 
El olor a húmedo por la lluvia se mezcla con el aroma al pulpo recién sacado de la olla o con el del manjar que de pequeña solías comer en el restaurante de siempre. Olores que para la gente parecen simplemente eso pero que, para ti, son muchísimo más. 
Esa calle, esa bendita calle. Tu calle. Esa gran travesía que ha vivido grandes momentos de la historia, lágrimas de gente desconocida, sonrisas de millones de personas, noticias inesperadas, amores inexpertos, fracasos, peleas, guerras, luchas por la libertad... LA CALLE, tu calle una vez más.
La miras, la ojeas, la remiras y no te cansas porque para ti no hay mayor paraíso que ese. ¿Qué le vamos a hacer? Los pequeños detalles hacen grandes lugares. No busquéis explicación a algo que no la tiene.
Te detienes y recuerdas las largas tardes de primavera, verano, otoño e invierno en ese lugar, ese rincón donde tú y tu mejor amigo os solíais dedicar a lo típico de los enanos: jugar con la tierra, tiraros piedras, pelearos y arreglarlo con un abrazo... peleas transcendentales y con fácil solución. 
Ahora las cosas se complican. Tú pronto tendrás que mudarte a otro lugar, has crecido y debes buscar algo mejor para prosperar. Mientras, ese amigo se va a ir a otro sitio diferente y ese rincón, esa calle, ese pueblo se van a quedar ahí, esperando por ti, esperando por tu regreso, por vuestro regreso. ¿Sabes qué es lo mejor de todo? Que cuando regreses no tendrás una mala contestación, una cara desagradable o una discusión. Simplemente, te esperará paciente y al verte se alegrará a su manera de que hayas andado de nuevo su amplio recorrido y no hayas olvidado ninguno de sus detalles y, lo más importante, que la sigas queriendo como lo que es: tu calle, tu pueblo, tu paraíso personal. 

jueves, 16 de enero de 2014

Quiérete, avanza. ¡Consíguelo!

Párate. Piensa. ¿Y ahora qué has hecho? Todo se volvió gris de la noche a la mañana. Tú, la que siempre decías "lo que se van ya están en otro lugar mejor". No sé ahora ya te duele. ¿Será que has crecido y sientes lo mismo que los "mayores"?
No sé. No sabes. Tengo algo claro, siempre das consejos, estás para todos y nunca nadie está para ti. Fortaleza, de eso te sobra. Haz de tu propio bastón, no te rindas. Levántate de cada caída y refuérzate de todas ellas. Lucha por lo que quieres. Sé feliz, aunque te duela. ¿Que critican? Pues ea, adelante. Tú eres lo que eres, no importa que no entiendan. Tira para 'lante, atrás despedidas. 
Quiérete. Continúa. Avanza. Consíguelo.