miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los mejores años ya han pasado y tú apenas lo has notado.



Corrimos por la vida sin importar el disfrute del momento, soñamos acabar con las pequeñeces y llegar a la fase de personas adultas sin apenas detenernos a pensar en la cantidad de problemas que esa vida "grande" traía consigo. Algún día pesamos que lo mejor estaba por llegar, pesamos que el presente ya pasado no sería no sería lo mejor de nuestro mundo o vida pero, no nos dimos cuenta del algo básico: jugar con muñecas no se repetirá como en aquel entonces porque ahora tu espalda se resiste a tirarte en el suelo, el mancharte los pantalones no será algo divertido porque tu pijerío va en aumento, las caídas y heridas en bicicleta pasarán a ser traiciones, ilusiones y desilusiones, los dibujos animados pasarán a la historia de tu infancia para dar paso a la serie de tu vida.
Ahora ya lo sabes, los mejores momentos de tu vida son los que ahora ya son vagos recuerdos en blanco y negro. Lo que un día creíste que sería lo mejor se convirtió en un cúmulo de problemas cuya única solución que encuentras es la huida, la evasión... aunque de sobra sabes que esa no es la opción correcta.
Love  | via Tumblr
Ahora la vida se complica, cada día más y más. Ya no hay excusas, ya no estará mamá y papá para resolverte los problemas, ya no habrá tiempo para salir a la calle y hacer algo tan simple como pegarle una patada al balón imaginándote que es la vida, más que nada porque ahora la vida es la que se dedica a pegarte patadas a ti y, ¿esto? Esto apenas es el principio de un largo camino que te queda por recorrer.