jueves, 28 de febrero de 2013

Y que caro es el tiempo.

Tiempo. Solo quiero tiempo. Tiempo. Volver atrás en el tiempo. Volver a hablar con mucha gente, volver a ver a gente que ya no está. Quiero rectificar en los errores que haya podido cometer, aunque sé que cometería muchos otros. De esos errores he aprendido, he cambiado, me han hecho convertirme en lo que ahora soy y sé que los que ahora cometa me ayudarán para sobrellevar el futuro. Esos errores que hoy duelen harán que en un futuro sea más llevadero. 
Todo pasa y los errores serán otros. De los errores que comento ahora aprendo para un futuro. 
Pero quiero tener una máquina del tiempo para decirlo a esas personas que ya no están lo mucho que eran para mi, lo mucho que las necesitaré, lo mucho que las adoraba... para darle esos abrazos que nunca les pude dar y, quien sabe, para poder cambiar su destino y su futuro.
El tiempo... Y que caro es el tiempo.

viernes, 22 de febrero de 2013

No importa donde esté porque siempre voy a estar contigo. Incondicionalmente. Siempre.

Sé que no fui la mejor persona del mundo, pero intenté que tú estuvieras bien. Intenté ayudarte en todo lo que pude. Fui fuerte cuando las fuerzas estaban bajo cero y, ¿sabes por qué? Porque no quería que me vieras mal. No me hubiese gustado que me vieras así, como estuve hace unos cuantos meses. No sabes lo mucho que me dolieron mis propias palabras. Estaba en un mal momento, como tantos otros. Pensé que tú me entenderías... Sí, lo sé de sobra. Me pasé, pero yo no quería decir todo aquello, de hecho, no sé por qué lo dije. Estaba harta de tanta mierda alrededor de mi vida, quería acabar con tantas falsas sobre mi pero tú no era una de ellas. Tú eras la mejor del mundo, la única que supo estar ahí siempre, sin importarle si todo estaba bien o mal. Hasta que yo hablé de más. Hasta que yo dije una sarta de mentiras y lo siento, ya lo sabes.
Te echo de menos. ¿sabes? Nunca hubo nadie como tú, nunca habrá alguien en mi vida como tú porque todavía estás aquí, conmigo, en mi.
Veo que has cambiado y me gustaría haber estado ahí en ese cambie pero no fue así y no te juzgo. Ya no soy nadie en tu vida.
Solo quiero que sepas una última cosa, te quise más de lo que tú creías, te quiero igual que hace unos meses y que sepas que eso nunca va a cambiar.
Por muy mal que estén o vaya las cosas... siempre contigo, en las buenas y en las malas. No importa donde esté porque siempre voy a estar contigo. Incondicionalmente. Siempre.

lunes, 11 de febrero de 2013

Obrigada, Mylena.

¿Me necesitas? Llámame, búscame. No importa donde esté. Yo de alguna forma te tendré aquí, presente, en mi. Yo de alguna forma intentaré ayudarte. De alguna forma u otra intentaré mandarte ese abrazo que necesitas. De cualquier forma te diré que no estás sola, que estoy ahí para apoyarte. 
No importa la hora que sea. Yo nunca te dejaré sola. Podrás estar tú en la Conchinchina y yo en Halalurú, que yo haré lo posible para que tú estés bien, que esa sonrisa no se te quite jamás de la cara. 
¿Sabes? Eres importante. Quizás te lo haya dicho muchas veces. Quizás ya lo sepas de sobra, pero eres de lo mejor. Gracias. Gracias por millones de momentos. Gracias por haber estado ahí en los peores momentos. Gracias por estar en las buenas y en las malas. Millones de gracias.
Recuerda. No importa donde esté, la hora que sea, el problema que tengas, el por qué... no importa. No me importa. Yo estaré ahí contigo. Siempre. No lo olvides.
Eu te amo.

domingo, 3 de febrero de 2013

Sé feliz.

Pasará. Yo sé que esto pasará. Las cosas pasan y puede que a veces no sepamos como hacer que pasen rápido o, quizás, esperemos que las heridas se curen con el tiempo. Tal vez lo que tenemos que hacer es intentar cambiar algo en nosotros. Tratar de esperar hasta que el tiempo cicatrice esa maldita herida que tanto dolor nos causa. 
Déjame decirte algo, no siempre es así. No siempre el tiempo hace borrar momentos. No siempre es así. El tiempo cambia, las personas casi nunca. Piénsalo. Uno no cambia si no quiere. Por mucho que te esfuerces no va a cambiar nada. Cambia tú. Hazte fuerte. No sonrías si no tienes ganas. No perdones si no quieres. No salgas si no lo deseas. No hagas muchas cosas que hasta ahora hacías sin ganas. Pero si haz una. Sé feliz, olvida, ponte guapa, canta cuando tengas ganas aunque desafines... pero sobre todo... sobre todo continúa adelante. Sigue adelante con todo lo que venga. Sin importar si estás bien o mal, si haces daño a alguien o si a alguien no le gusta. Sé feliz pese a todos y a todo. Sé feliz.

Esa foto cuenta una historia.

Coges esa foto del álbum y la guardas en el bolso. Coges los cascos, el móvil y te vas. Te vas lejos de la gente, del pueblo. Te vas a ese lugar alejado del mundo donde solías ir hacía mucho tiempo, cuando tenías un mal momento. 
Has llegado. Entonces te quitas las gafas de sol, te pones los cascos y te sientas en la piedra de siempre. Abres el bolso, sacas la foto y sonríes.Recuerdas perfectamente el momento en el que se hizo esa foto. Recuerdas la conversación. Recuerdas la voz de todos menos la de uno. Lo llevas intentando casi 10 meses y ya es imposible. Eso te deprime, te hace pasarlo mal. Quizás te decepcionas de ti misma por el simple hecho de no acordarte de su voz, de esa voz tan importante para ti. 
Empieza a caer la noche y tú sigues allí; la luna ilumina tu cara y esa foto; la música sigue sonando. Sigue siendo de la misma cantante. Sigue siendo igual de melancólica. De pronto recuerdas una voz, una voz que te dice que todo va a estar bien. Esa voz que de pequeña te daba respeto y a medida que pasaron los años se convirtió en una voz que te protegía. Un escalofrío recorre tu cuerpo, está refrescando. Deberías irte a casa pero no te piensas ir sin desahogarte completamente.  
Siguiente canción. Una nueva, de otra cantante. Recuerdas que a esa persona le encantaba. Al son de esa melodía recuerdas las pasadas navidades. Fueron las últimas que no faltó nadie. Lloras. Lloras y gritas. Te desahogas.
Suena el teléfono, es tu madre. Son las nueve y media y todavía estás allí. Le cuelgas. ella sigue insistiendo. Al final contestas. Hablas y le dices que volverás pronto. Cuelgas. Pero te quedas un rato más. Sigues llorando y sigues con la misma canción. Se acaba y como la cantante hace en el vídeo: miras al cielo, respiras hondo, te secas las lágrimas y te vas.
Toda esa naturaleza, la luna, las estrellas, la piedra.... ellas son las únicas que saben lo que ha sucedido. 

viernes, 1 de febrero de 2013

Sonríe. Sonríe. Sonríe.

Sonríe. Sonríe y ya nunca dejes de hacerlo. Sonríe porque tienes motivos. Sonríe porque te queda mucho por vivir. Sonríe solo por fastidiar al que te quiere ver mal. Sonríe por verte tu mejor. Sonríe por mi. Sonríe por ti. Sonríe por ellos. Sonríe por él. Sonríe por la vida. Sonríe por la felicidad. Sonríe porque, simplemente, tienes ganas. Sonríe por estar leyendo esto. Sonríe porque tienes ganas. Sonríe porque el mal momento ha pasado. Sonríe del verbo sonreír. Sonríe por todas las canciones. Sonríe por todos los latidos de tu corazón. Sonríe por las lágrimas que un día derramaste. Sonríe porque simplemente solo te sale la sonríe. Sonríe por las veces que has leído en este texto sin mucho, o quizás, con bastante sentido la palabra 'sonríe'. Sonríe como si no hubiera mañana. Sonríe como si tuvieras en modo automático la felicidad. Sonríe como si hubieras cumplido tus sueños. Sonríe como si los estuvieras cumpliendo. Sonríe por su sonrisa. Sonríe por la sonrisa de muchas personas. Sonríe por la música. Sonríe por levantarte de una caída. Sonríe para decir  que has podido hacerlo.
Sonríe. Sonríe. Sonríe.