martes, 25 de diciembre de 2012

All I wanted was you.

Te necesito. ¿Sabes por qué? Los días son interminables, jodidamente largos. Te necesito porque necesito el mismo aire que tú respirabas. Te necesito para saltar ese vacío que hay entre una cosa y otra. Te necesito porque eres ese bastón que me ayuda. Te necesito porque juntos somos uno. Te necesito por que sí. Y es una pena que todo lo que pensamos poder alcanzar haya sido un sueño. Es una pena que todo haya sido un sueño.
¿Recuerdas el momento en el que nos conocimos? Tú me sonreíste y en ese momento supe que ya no habría más mundo. En se momento nosotros no quisimos nada más. El mundo se movía a nuestra alrededor pero nosotros eramos uno. Desde ese momento tú + yo = nosotros, a uno solo. 
Ya no estas. Me haces falta. Y sé que algún día o volverás o me acostumbraré a que te hayas ido para no volver más. Pero déjame decirte que lo que necesito ahora eres tú. Y lo repetiré miles de veces. Tantas como haga falta. 
Te necesito, te necesito.
Te necesité, te necesito y quizás, en un futuro, te deje de necesitar. 
Por ahora todo lo que necesito eres tú.


lunes, 24 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!

Feliz Navidad. Feliz Navidad a ti, a ti, a ti. A todos. 
Gracias por haberte estado este año conmigo. Por haber compartido conmigo días, malos ratos, victorias y derrotas. Gracias por haberme leído y aguantado mis pataletas. Gracias por haber esperado a que un nuevo texto saliera a la luz. Gracias por leer cada una de mis palabras. Gracias por haber formado parte de este 2012.
Espero que hayáis pedido vuestros deseos porque yo sí. ¿Queréis que os cuente uno de mis deseos? Es sencillo o quizás no. Quizás necesite la colaboración de todos... no sé. ¿Quién sabe?
Bueno, pues mi deseo para este 2013 y para estas navidades es que sigáis ahí. Que seamos cada vez más. Que compartamos momentos. Que los sueños se hagan realidad sobre este blog. Y que me sigáis leyendo y os siga 'emocionando' con alguno de los textos que hay aquí.
Feliz noche, feliz navidad. 
Os quiero.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Sé feliz. Tanto como solíamos hacerlo antes.

¿Tú también? ¿Por qué me das una cara y luego pones otra? ¡No me jodas! ¡No me des puñaladas traperas porque no me va! Dijiste en las buenas y en las malas, ¿por qué ahora cambias de opinión y ni me avisas? ¡No seas tan falsa, anda! Sabes que eso a mi no me va. ¿Te puedo pedir algo? No me vuelvas a mirar, no me dirijas la palabra. Allá tú lo que hagas contigo y con tu vida. A mi ya me das exactamente igual.
¿Rectificar? ¡Que más quisieras! Tu turno ya pasó. Se acabó. Basta. Déjame en paz. No me mires. No me hables. No intentes sonreírme. No busques que te de segundas oportunidades.
¿Sabes? una vez yo pedí una segunda oportunidad que nunca llegó. Yo luché por ella. Luché con todo lo que tenía. Luché con lo que ya se había acabado y nunca a tener ese 'momento'. No me arrepiento de haber luchado pero lo que me hubiera gustado es que a la persona que le pedí esa segunda oportunidad no me hubiera dicho que nunca pasaría, que no luchara ni peleara porque no iba a merecer la pena.
Hoy estoy bien. Hoy sonrío. Créeme que habrá un mañana. Déjame que te diga que encontrarás a alguien como yo o mejor. Alguien que llene el espacio que yo he dejado.
Sé feliz como cuando sonreíamos por una misma razón. Sé feliz como cuando juramos un 'para siempre' que nunca existirá.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Te echo de menos. Más de lo que podía imaginar.

Te echo de menos. Por ahí es por donde quería empezar. Por ahí es por donde queremos empezar todos desde que ya no estás.
Hasta el momento me quise siempre hacer a la idea de que aunque te hubieras ido seguías aquí. Creía que aunque no te pudiésemos ver seguía apoyándonos en cada decisión, ayudándonos a sobrellevar cargas... 
Y entonces llega ese día en el que llueve y no para. Ese día en el que el frío azota nuestros cuerpos. En el que las bufandas no son suficientes. Es uno de esos días en los que ni la música nos crea esa sonrisa típica. Hoy no. Hoy no. Hoy ya no. 
Quizás sea porque tú ya no estás y nos demos cuenta de lo difícil que se ponen las cosas. Quizás sea porque llega esa época del año en la que nos juntábamos todos por ti. Esa época en la que aquella despedida fue para siempre y yo sin saberlo. Esa época de Navidad. Y es que este año no estás y eso no es fácil. Nada fácil. 
Y lo asimilamos tarde. Asimilamos demasiado tarde que tú ya no estás ahí para cuidarnos, para decirnos que todo va a estar bien, que sonriamos porque tenemos mil razones para hacerlo, que luchemos por lo que tenemos ahora y por lo que tendremos en un futuro... que sigamos por ti, por mi, por ella, por él, por ellos, por nosotros. 
Ya no estás para decirnos lo que está bien y lo que está mal. Ya no estás para explicarnos las cosas con esa peculiar forma tuya. Ya no estás y punto.
Yo no te sentía pero me hacía a la idea de que todavía estabas a mi lado. Me hacía a la idea de que todavía me dabas consejos, que todavía me protegías, que me sonreías y esa sonrisa perfecta era contagiosa, que me hacías feliz, que me ayudabas en un mal momento.
Hoy es otro mal momento de esos y es por ti. ¿Sabes? Acabo de asimilar por completo que no estás desde hace tiempo. He asimilado cien por ciento que no vas a estar más y no tienes ni idea de lo que te echo de menos. No te puedes ni imaginar lo mucho que te necesito, lo mucho que me gustaría que estuvieras a mi lado hoy y siempre. Pero, ya sé de sobra que nada volverá a ser como antes. Y siento un tremendo vacío y sé de sobra que nadie lo va a llenar con nada. 
Te quiero prometer algo que sé que hace mucho que te prometí. Te prometo que nunca dejaré que nada me cambie.



sábado, 8 de diciembre de 2012

Disfruta. Ahora o nunca.

Sonríe. Es tu turno. Tu turno de levantarte de esa silla y salir a darlo todo. De sonreír hasta que te ya no te de para más. De cantar hasta quedarte sin voz. De bailar hasta que te duelan los pies. De beber hasta emborracharte. De ser feliz hasta el punto máximo. 
Es tu turno y nadie te lo va a quitar. Ahora te toca a ti hacer todo lo que antes nadie pudo hacer. 
¿No puedes? ¿Quién ha dicho que no puedes? Claro que puedes. ¡Vamos que si puedes! No me valen escusas. No me valen lágrimas. Hoy tú quieres ser feliz. Se te ve en la mirada. 
¿Sabes? A la gente le encanta cuando bailas de esa manera, cuando sonríes inconscientemente, cuando amas sin control, cuando eres tan feliz, cuando cantas más alto que la música... Y a mi también me encantas.
Así que, venga, ¿por qué no te propones vivir mientras eres joven? Deja las preocupaciones. Más adelante ya vendrán. Ahora eres tú y tus ganas locas de vivir.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Te necesito. Me necesitas.

Te necesito. Empezaré por ahí. Que las dudas nos han hecho demasiado daño. Que las dudas nos han llevado hasta aquí. Que te quiero. Que siempre lo he hecho. Que podría haberte dicho millones de cosas pero todas esas palabras que salieron de mi boca nunca han sido verdad. Y si no me quieres creer no me creas. Yo lo intento, como siempre.
Lo siento. La cagué. Pero recuerda que te he dicho millones de veces que siempre he estado ahí. Eso sigue nunca lo olvides. Aunque la luna deje de alumbrarnos, aunque el sol se apague, aunque deje de respirar, aunque el tiempo se pare, aunque la Tierra deje de girar... aunque pase lo que pase siempre voy a estar ahí para ti. Sin condiciones. Sin rencores. 
¿Por qué lo hago? Porque te quiero. Te quiero más de lo que cualquier persona ha querido a nadie. Te quiero más que Romeo quiso a Julieta, más que Step quiso a Babi. 
¿Tú también me echas de menos? Mira al cielo. ¿Ves esa luna? Ella nos dice que estamos juntos. Ella nos junta. Ella nos mantiene cerca. Ella nos hace estar en el mismo lugar, aunque estemos a muchos kilómetros. Cuando me necesites y no esté cerca, mírala. Ella me hará llegar tu mensaje. Te lo prometo. 


miércoles, 5 de diciembre de 2012

It's the most beautiful time of the year.

Se acerca la mejor fecha del año. Navidad. 
Familia reunida. Fiestas. Sonrisas. Felicidad. 
Este año no, este año va a ser diferente. Falta alguien; alguien que siempre era fundamental en esta época tan señalada del año. Alguien que te hizo los mejores regalos el día de nochebuena, sus abrazos. Y este año los necesitas más que nunca. Pero tú tienes que sonreír y ser fuerte. En esas fechas en que más echas de menos a una persona es cuando más fuerte tienes que ser porque hay gente que gracias a ti hoy sigue. Y es que la navidad es tiempo de sonrisas, ya lo he dicho.
Sonrisa. Tres, dos, uno. Perfecto. Así. ¿Sabes? Sé de mucha gente que adora tu sonrisa y que hace que a él también le salga otra. No olvides que eres la mejor. 
Monta tu árbol navideño. Saca tus mejores galas. ¡Es Navidad! Hay que festejar. Ser feliz. Es tiempo de una unión que no se da todos los días. 
Porque es la mejor época de todo el años y nunca dejará de serlo porque en ti hay ese recuerdo. En tu recuerdo siempre estará esa última navidad llena de sonrisas, felicidad, villancicos y aunque eso no se vuelva a repetir las tradiciones están para continuar con ellas. Así que... sal ahí y disfruta.