domingo, 28 de octubre de 2012

Él. Lo que quieres para sonreír.

Él. Tú. Vosotros.
El tiempo te hizo pensar que lo habías olvidado. No. Aprendiste, simplemente, a convivir con verlo y saber que nunca ibas a tenerlo. Aprendiste a hacer que quererlo ya no no oliese, a verlo y ser fuerte. El tiempo pasó y todo se convirtió en una simple costumbre que salían sin planteársela. 
El tiempo ha pasado, hubo algunos meses que no lo viste y la costumbre se esfumó. Ahora tiemblas, te sonrojas  lo piensas, lo quieres, sueñas e intentas disimularlo. Pero ya no. Esta vez, no. En poco tiempo se ha convertido en más que un simple chico. No es uno cualquiera. Es el que llevas queriendo, quizás, más de lo que te puedes imaginar pero es ahora cuando sientes todo eso de verdad. 
Puede que te rayes, que a veces lo pases mal, que mueras de ganas de verlo pero ya no es como antes. No es como los otros; nada es como cualquier otro. Es mejor. No duele tanto. No es tanta "obsesión". Todo está bien. Todo son sonrisas, bromas, abrazos, consejos... apoyo incondicional. 
Él te apoya y tú a él también. Estáis juntos, quizás no como a ti te gustaría pero, no importa. Eres feliz. Él está ahí y ya está. Puede que lo sigas queriendo pero mejor eso que pasarlo mal por ni siquiera tener sus palabras. 
Y lo quieres, demasiado. Pero no duele, eso es lo mejor.



miércoles, 24 de octubre de 2012

Hasta nunca, baby.

¿Ahora vienes de buen rollo? ¿De qué vas? Primero hablas por detrás, luego me intentas joder y ahora me vienes de buenas. Puede que hayamos pasado momentos buenos. Puede que te haya perdonado tantas veces como me hayas pedido perdón pero, ya no, ¿sabes? 
El tiempo cambia, las personas casi nunca. Las personas simplemente maduran y se dan cuenta de las cosas tal y como son. Eso me ha pasado a mi.
¿Te importo? ¿Te importa lo que me pase? ¡Pues bien por ti, gracias! A mi no me importas ni tú, ni lo que te pase. No me voy a volver a humillar. No voy a perdonarte ni una más. No te perdonaré ni a ti, ni a nadie y ya me tienen que dar justificaciones valiosas para que lo haga. 
Contigo no. ¡Ni lo intentes! No gastes tu "valioso" tiempo buscando justificarte con palabras o actos que me dan muy igual. Lo que venga de ti, me la suda mucho.
¿Entiendes lo que es adiós? Sí, claro, eres inteligente. Pues yo no te diré adiós, te digo... ¡Hasta nunca! 

viernes, 19 de octubre de 2012

Fuerte, muy fuerte. Adelante.

Sé fuerte. No te derrumbes. No ahora. Sigue adelante. Y no me digas que no puedes porque yo que sé que sí. No refugies en esperanzas porque quizás se rompan igual que una ventana cuando le das un balonazo.
Es fácil. Yo te ayudo. Atenta.
Piensa en un recuero bonito. Es un momento especial de tu vida que hayas pasado con alguien que quizás ya no esté. Tira para adelante. Por esa persona, por ese momento, por esa gente que está expectante para ver como te haces fuerte y continúas. Hazlo, también, para joder a toda esa "chusma" que lo que quiere es verte derrotada.
No merece ala pena y lo sabes muy bien. ¿Hablan? ¡Pues que hablen! A ti te tiene que dar exactamente igual. Si estás en boca de toda esa gente es porque no tienen vida, personalidad y, en parte, porque te tienen envidia.
Tú puedes con ellos. Es fácil. Solo tienes que querer y ponerse a ello.
¡¡Puedes, joder!! Confío en ti, eres capaz de vencer lo que sea, cuando sea, como sea y por lo que sea. Si no quieres hacerlo por ti, hazlo por mi, pero hazlo.
Ya lo sabes, fuerte. Muy fuerte.

Con lo que venga.

Tranquila. Ella está muy tranquila. En ocasiones se le escapa alguna lágrima y nadie la juzga. Sonríe por momentos. Siempre la frente bien alta.
Valiente. Llegó el momento de tirar hacia adelante. Con lo bueno que venga y lo malo que está por venir. La vida igual le a dado palos y ahora puede que le haya dado otro pero, mírala, ella continúa y no se estanca.
Y es que en esta vida o luchas por algo o nadie lucha por ti.
Ella es algo ilusa; está para todos pero poca gente está para ella. Pero de esta aprende.
Ahora es otra, la vida le ha hecho ser otra y, firme como nunca, sonríe.
Su mirada a cambiado, su forma de andar es más firme. Se acabaron los pasos en falso. Ya no hay lágrimas. Ya no hay críticas. Ahora hay sueños por cumplir, mucha vida que vivir, canciones que bailar y momentos que tener. 
Sola o con toda la sociedad, pero ella sigue. Sin rendirse por nada, ni por nadie.
Ahora es su turno. Es la hora para que esa chica a la que poca gente admiraba se levante de esta caída y tire para el frente con lo que venga.

sábado, 13 de octubre de 2012

Ahora es mi turno de ser feliz.

¿Perdonarte a ti? Ya no. Es tarde. Demasiado. Las cosas han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. Tanto que, en ocasiones, ni yo misma me reconozco.
Ya me he cansado de que cada una de tus palabras fueran dichas para el consuelo. Sabías de sobra lo que mis oídos quería oír. Me conocías demasiado. Y es que yo dejé que lo hicieras. Como tonta me encariñé y tuviste la capacidad de vendarme los ojos y hacer que escapase de una realidad que ni la gente veía.
Fui yo misma la que iba destapándomelos poco a poco.Sin ayudas. La gente, sin darse cuenta, me los intentaba volver a topar y, alguna vez que otra, lo llegó a conseguir pero mi instinto nunca falló. Las cosas iban sucediendo y yo me iba fijando en cada detalle hasta que tú solamente hiciste algo que ni pensaste que me iba a dar de cuenta y zás. Aquella venda se calló por completo.
Las cosas pasa por algo, ¿no?
No me pidas persona ahora puesto que me has hecho demasiado daño y ya me toca tocarme las heridas sola y continuar por otro camino.
En el fondo no soy tan mala como debería. Te deseo lo mejor. Pero te pido algo, no me olvides. No olvides que todo eso que me decías con falsedad podía haber empezado como un juego y acabar doliéndote tanto como a mi.
Por favor, déjame porque ahora... ahora es mi turno de ser feliz.

viernes, 12 de octubre de 2012

We could have had it all.

Y sé que algún día otra persona me irá todo aquello que tú decías. Alguien se alegrará e verme sonreír. Alguien marcará un principio de una nueva historia. Y en el fondo ya no duele. Total, algún día tenía que pasar. Y tampoco me arrepiento de lo que haya hecho o dejado de hacer. Me da igual. Todo me da igual. A partir de ahora todo me la suda. Tú y tu vida. Yo y la mía. No hay problemas. 
Hay malos royos y, déjame decirte, que los malos royos hace que esto sea más fácil de sobrellevar.
No te juzgo. Nunca lo haré. Te dije que jamás lo iba a hacer y lo pienso cumplir. Solo quiero recordarte algo.
Podíamos haberlo tenido todo. 

viernes, 5 de octubre de 2012

¡Déjame en paz!

¿Te duele? Pues te jodes y te aguantas. Yo ya paso de aguantarte. ¿Ves esta curva de mi cara? Sí, es una sonrisa. Y no me la voy a quitar más. No porque tú me quieras joder. Ya lo has hecho bastante y yo ya me cansé. Si pretendes que te eche indirectas, que te diga las cosas con mal genio o quizás pretendes que te siga el juego. Pues, desde ahora te digo que no voy a hacer nada de eso. Yo ya paso de ti; tú a tu bola, y yo a la mía. Paso de movidas y menos de rallarme por gentuza como tú. Bye, bye, my darling. Quizás sea una falsa de mierda o quizás no te de explicaciones. Repito: te jodes y te aguantas. ¡Me suda lo que te pase a ti y lo que pase en tu vida! A partir de ya vas a ser un error en esta vida y será un error del que tampoco me voy a preocupar de ocultar. Me da igual, enserio, tía.  ¡Déjame en paz!


Gracias por leerme.

Eh, tú. Sí, sí, tú. La persona que está leyendo estas líneas ahora mismo. Que bueno, tenía que decirte: gracias. 
Quizás me sigas desde hace tiempo, quizás me encontraste por casualidad, quizás te hayan recomendado este blog... ¡me da igual! Pero, es que, me veo en la obligación de darte las gracias por estar leyéndome. Porque gracias a ti, a ti, a ti y a ti también hoy esto sigue en pie. 
Mi intención  querido lector, es hacerte llegar un pequeño apoyo para seguir en esta vida y para yo, ya de paso, me desahogo un poco que nunca viene mal, ¿no?
Me podría extender mucho con el texto pero prefiero acabar bien, con algo sencillo. 
Muchas gracias. 

-- La escritora, futura periodista, flautista en formación y amante de la risa compulsiva --



miércoles, 3 de octubre de 2012

Y hasta aquí llegamos. Hasta siempre.

Me engañas y me lo trago. Una, dos, hasta tres veces. Me canso, ¿sabes? Me duele que me utilicen, que me engañen pero, lo que más me duele de todo, es que todo eso lo hagas tú. Eso es lo peor. Tú no. 
Y sé de sobra que no puedo depende ti. Sé no puedo estar porque tú me hayas fallado. Pero he llegado al punto de que me pasa todo eso y más.
Te puedo asegurar que me lo esperaba de cualquier persona, menos de ti. ¿Y sabes por qué? Porque me has metido millones de mentiras en la cabeza. Juraste cosas y cosas. No me prometiste flores, pero casi. Las horas pasaban y hablábamos y hablábamos, jamás nos cansábamos. Y , con el tiempo, te fuiste metiendo y metiendo en mi vida y, si te soy sincera, es difícil que te pueda sacar. Y me jode todo lo que me puedas hacer. 
No te voy a decir nada. No te voy a juzgar. No te voy a echar las culpas de nada. Simplemente te voy a dejar seguir así, como hace 8 meses. Simplemente me voy a alejar y me gustaría que te dieses cuenta tú mismo. 
Tranquilo, estaré bien y sé que tú también lo estarás. Puede que lo pase mal, pero me da igual, seré feliz de algún modo. Al menos, no estaré peor que engañándome a mi misma. Y sonreiré, hasta que me duele y cuando duela, seguiré sonriendo. 
Gracias por todo, de verdad.
Adiós. 


Aquellos años locos. Aquella infancia borrosa.

Te encuentras ahí, en el mismo sitio donde todos solíais jugar. ¡Como han cambiado las cosas! Habéis crecido. Ya no soy aquellos pequeños niños que jugabais en el arenero de ese 'parque' que vuestras madres habían ingeniado para vosotros, ni los que las caídas de las bicicletas eran las únicas caídas que os dejaban una herida que se veía. Los amigos eran de esos que no criticaban, que si tú llorabas ellos lo hacían contigo; amigos de tardes de juego, mañanas de aprendizajes fáciles, de historias imaginarias, de nacimiento...
En ese lugar hay tantas cosas. Recuerdos de una infancia bonita, tierna, juguetona... de una típica infancia de los niños de esa edad. Ahora muchos estáis distanciados, quizás tu mejor amiga ya no es la misma que hace 14 años, el amigo del "hola" y "adiós" ahora es uno de tus puntos de apoyo.
Y mirando hacia ahí; hacia ese edificio donde hace apenas 8 años había niños corriendo por el descampado  parejas jugando a papás y mamás, sonrisas y mucha infancia con amigos de toda la vida; mirando hacia ahí recuerdas que muchas de esas historias de pequeños, esos amigos desde los 2 o 3 años ya no están. Entonces sabes que nada será así jamás, que ya no sois los mismos y que es casi imperceptible lo que queda de esas criaturas traviesas.