viernes, 28 de septiembre de 2012

Porque la función debe continuar.

Y es que ya no está. Las promesas que te hizo ya están más que rotas. Han pasado meses y aún no lo has podido superar del todo. Siempre hay algo que hace que las cosas no sean tan fáciles como deberían. Han pasado, exactamente 7 meses, 10 días y 45 minutos y tú sigues, más o menos, igual.
Ni un adiós, ni un te quiero, ni un beso, ni una advertencia de que se iba... nada. 
El tiempo pasa y pasa y, por ello, tu memoria cada vez se hace más pequeña para recordarlo. Llegan unos y se van los otros. Pero tú a él no lo quieres olvidar, jamás. Cada vez hay menos en ti de su cara, su olor, sus ojos, su mirada, su voz, su andar... Y no poder recordar a una persona que fue importante en ti es difícil, ¿sabes? No recordar como era una de las personas más importantes en tu vida marca.
No fuiste nunca buena en las despedidas y, quizás por ello, él intento que no la tuvieras. Pero él sabe que estuviste ahí, en todo momento. Él sabe que si no lloraste no fue porque no tuvieras ganas sino por debías de ser fuerte por los que quedaban aquí y por ellos hoy sigues, sonríes aunque duela, no lloras, lo recuerdas bonito... Porque la función debe continuar desde hace 7 meses y 10 días. 

martes, 18 de septiembre de 2012

Gracias.

Gracias por lo que me diste y por lo que no, también. Gracias por aconsejarme. Gracias por apoyarme. Gracias por leerme. Gracias por escucharme. Gracias por estar ahí. Gracias por estar conmigo. Gracias por ser una parte fundamental en mi. Gracias por levantarme en una caída. Gracias por curarme las heridas. Gracias por gritarme verdades. Gracias por no hacerme daño. Gracias por no fallarme. Gracias por enfadarte. Gracias por perdonarme. Gracias por abrirme. Gracias por aceptar mis gracias. Gracias por todo. Gracias por nada. Gracias por estar leyendo esto. Gracias por darte cuenta de que no sé si soy consciente de si esto tiene sentido. Gracias por ser tú y por aceptar que yo soy yo. Gracias por no pedirme que cambiase. Gracias por aceptar todos los defectos que tengo. Gracias por demostrarme las virtudes. Gracias. Gracias. Gracias.

viernes, 14 de septiembre de 2012

No sin ti.

La cagué no una, sino muchas veces. Todos nos equivocamos, cometemos errores. Todos somos humanos y como tal, no somos perfectos. 
Yo no voy a ser la excepción. Eso lo tengo muy claro. Y no es lo único que me queda muy claro.
¿Para que negarte las cosas? Te mentiría a ti y me mentiría a mi misma. 
Te diría que no me duele tenerte lejos. No me importa que las cosas se hayan jodido. También te diría que las cosas sin ti son mejor. Que hay alguien que me da todo lo que no te llego darme a ti. 
¿Para qué quiero decirte todo esto si sabemos que es mentira?
Quizás haya alguien. Alguien que me comprenda, que me apoye, que me levante en cada caída, que me seque las lágrimas, que me abrace cuando estoy mal y cuando estoy bien también lo haga, que me dedique canciones... No te lo niego, la hay. A ti no te mentiría. Esa persona está pero no lo hace como tú. Nadie lo hará como tú. Nadie me comprenderá hasta con mirarme, nadie será de una madera suficientemente buena para hacer de buen bastón, nadie sabrá cuando quiero un abrazo y cuando no como tú lo sabías, nadie me dedicará la canción justa en el momento justo. Nadie será como tú.
Juro que a nadie le dije lo que te dije a ti. Nadie me hizo segur como tu me obligabas. 
Y, es que, yo ya no quiero. No quiero seguir para adelante si tú no estás, si tu no me ayudas a seguir, si tu no me soportas, si tú, si tú... Si tu no vuelves. Si tu no me 'perdonas'. 
Porque las canciones no significan lo mismo aunque sean las de siempreNo sin ti, ¿entiendes? 
¡NUNCA SIN TI!


viernes, 7 de septiembre de 2012

Ahora toca continuar.

¿Ella? Ella me hacía fuerte. Me hacía seguir. Me hacía sonreír. Me hacía sentir querida. Me hizo entender muchísimas cosas de esta vida. Ella estuvo ahí siempre. Fue incondicional. Fue parte fundamental de esta vida. Ella me ayudó a salir adelante. Me levantó de tantas caídas que perdí la cuenta. Ella era mi mejor amiga, la que siempre me hizo ser yo. La que me hizo pisar el sueño antes de que, al soñar y despertar, la caída fue la más dolorosa del mundo. 
Ella lo era todo y ahora ya no está. Se fue. No sé quien de las dos la cagó. No sé si fuimos ambas las que nos distanciamos. Quizás yo me pasase diciendo cosas que no eran. Quizás fuese en parte ella responsable. 
Da igual lo que pase a partir de ahora. Da igual quien llegue a mi vida. Ya todo da igual. Ya no es nada como antes. 
Despertarse y saber que hoy, en un nuevo día, no podré tener su sonrisa para alegrarme. Sabré que ella no estará, quizás, nunca más. Pensar en lo que pudimos tener y no tuvimos. Pensar en ella, en mi mejor amiga... todo duele.
No es fácil salir de las cosas sin ella. Una razón importante en esta vida. Ella. Ella. Solo ella. Lo era todo y nada. Fue, es y será mi vida entera. Por la que di todo y nada. Por la que siempre intenté salir adelante.
Sé que tú, tú y tú... sé que vosotros entendéis lo que es cometer un error y tu mejor amiga se vaya. Sabéis lo jodido que es. Lo difícil que es seguir sin una parte fundamental...
Porque yo la quiero más que a nada. 
Ahora ya no está. Ahora toca continuar.

Verano. No ha sido todo lo perfecto que esperé.

Y ahora todo se acaba. Ese verano que prometía ser inolvidable. Esas tardes que se veían como interminables. Esas amigas que pensaste que no eran como realmente son. Esos momentos insuperables. Ese calor abrasador, pensaste que ibas a poner combatirlo con unos cuantos chapuzones. 
Nada fue como lo pensaste. Todo fue una completa tontería. No hubo ningún signo de ilusión durante estos casi 3 meses. Viviste por vivir. Sonreíste por sonreír. Soñaste por cumplir. Cantaste para quedarte afónica y que tu voz se oyera por una vez en todo ese tiempo más alta que los demás. Nunca pudiste dar tu opinión. Jamás dijiste algo con mal pero todo el mundo se lo tomó así. 
Esa mejor amiga en este verano se a esfumado. Las cosas han cambiado demasiado en estos días, meses... y todo eso sucedió en cuestión de horas. Nunca entenderás por qué. Perdiste cosas que eran lo más valioso de esta vida para ti. Hiciste cosas que nunca pensaste realizar. Quizás, probablemente, seguro, te arrepientes de la mayoría. 
Este verano, ahora que se acaba y haces el balance... este verano acaba con más cosas negativas que positivas.
Un nuevo curso se acerca. Más duro que los demás y ahora, lo que toca, es levantarse de esta tremenda caída. Volver arriba, donde siempre estabas antes, donde las ilusiones eran máximas, donde sonreír era fácil. Ahora toca volver a reconstruir todo para que los veranos vuelvan a ser como eran antes.