miércoles, 29 de agosto de 2012

Nadie dijo nada de enamorarse.

Naces, creces, te reproduces y mueres. En ningún momento nadie dijo algo de enamorarse. No. Enamorarse no venía en el 'contrato'. ¿Por qué?
¿Por qué coño llegas, me sonríes, me enamoras, me ilusiones y luego todo es una mierda? Lo que hasta ahora eran sonrisas, buenos momentos, ilusiones, alguna que otra promesa... todo eso ahora se convierte en lágrimas, malas rachas, rayadas, canciones que me recuerdan a ti...
Déjaste que me ilusionara, dejarás que creyerá en que podía haber un 'nosotros'. Que tú y yo llegarás a estar 'a tres metros'. Sé que tu no tienes la culpa de nada, sé que todo es por mi. Quizás quiera atribuirte cosas que no son tu culpa, quizás, quizás, quizás...
Déjame, no insistas, no me hables más, no sigas, no quiero nada más. Esto me duele. Tú me dueles. Todo esto me duele. Se acabó. Hasta siempre. 
Nadie dijo nada de enamorarse.

martes, 28 de agosto de 2012

Hasta aquí hemos llegado. Será mejor... Pasado pisado.

Quizás dije que sería para siempre, que nunca me cansaría de esto, que seguiría todo como hasta ahora, que no te olvidaría, que estancarse merecería la pena, que sonreír solo era motivo de que tu estuvieras en mi vida, que por ti respiraba o quizás dije que tu eras mi aire.
Lo siento, me equivoqué. Y no solo me equivoqué si no que me arrepiento. Quizás haya perdido algunos cuantos meses con rayadas, con idas y venias, con caídas, con heridas... pero ya no más. Hoy digo 'HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO'. La vida no fue fácil hasta hoy, pero ahora va a ser más sencilla, más llevadera, menos pesada. Tú formarás de esa historia como lo hizo antes una persona. Has dolido puede que más rápido. Seguramente tu intención no haya sido hacerme daño, pero es lo único que has conseguido. A lo mejor, al estar resentida contigo y en parte conmigo, te diga cosas que no son, cosas que perfectamente sabes que incluso a mi me duelen, cosas que no tendría que decir pero las digo. Discúlpame, pero me dueles. Me dueles tantísimo que me los días se pasan lentos, los días para volver a verte se me hacen meses, las conversaciones me parecen bordes, las canciones me recuerdan a ti, las parejas me recuerdan a un 'nosotros' que ni existe ni existirá.
Creo que es tiempo de agradecerte, también, todo lo que has hecho hasta día de hoy. Me apoyaste, me ayudaste a seguir, me hiciste incluso olvidar pero... pero nunca pensé que todo esto pudiera llegar a pasarme otra vez y no me gusta. No me gusta porque me dueles. Sí, me dueles. Y me dueles mucho más de lo que yo nunca llegué a imaginar. 
Hoy te digo gracias. Por darme lo que ningún amigo me había dado. Fuiste mi cómplice de sonrisas, mi amigo y, lo siento, pero creo que lo mejor es dejarlo así. Olvidarte y volver a decir... pasado pisado.

lunes, 20 de agosto de 2012

Nada volverá a ser como antes.

Para ella ya nada era como antes. El verano quizás hubiera hecho algunos estragos en ella. Ahora se maquillaba más de lo normal, era algo rebelde, quizás un poco republicana. Seguía con la sonrisa mítica en sus labios, era constante en cualquier cosa, salía más de lo habitual, no tenía complejos. Esa parte era buena. Había cambiado para mejor. Pero, como en toda parte buena, había un punto malo. 
Se pasaba noches fumando en la terraza, con los pies subidos en alto. Pensaba. Quizás demasiado. Pensaba en algo o alguien. En algo que quería lograr. A veces, con la banda sonora típica suya, alguna que otra lágrima se le escapa. Tampoco tenía miedo a esconder las lágrimas. Tampoco era algo que no se supiera. Las cosas no iba tan bien como esperaba. Las cosas cada año se iban poniendo más difíciles en todos los sentidos. Ahora tenía 16 años. El curso se aproximaba y ella seguía coladita por el mismo 'capullo'. La familia se estaba distanciando. Las cosas se complicaba cada día más. Ella ahora fumaba cuando se había propuesto desde enana no hacerlo nunca. No sé. Ella ya no era la misma. El humo formaba parte de su pequeña 'telaraña', 'cortina' quizás. 
Ahora ella ya no era la misma, el verano se acaba y debería afrontar muchísimos obstáculos. Quizás demasiados.