jueves, 28 de junio de 2012

Mentirosa. Falsa.

¿Qué te pareces si dejamos las cosas claras? Creo que ya valió de tonterías. Demasiadas mentiras a la espalda. Tú me fallas sin más y yo me entero por los demás. Ya no quiero más trolas. No me va esto, ¿sabes? Lo he pasado mal pero no mereces la pena. Ni una, ni dos, ni ninguna de las lágrimas que he derramado por ti. Lo he pasado mal, repito, pero ya no. Ya no. A mi ya no me la das más. 
Me comportaré como una falsa, pero me da igual. Quiero hacerte daño. Quiero devolverte la patada. No me gusta guardarme las cosas, no me gusta guardar mucho tiempo las puñaladas así que te la daré poquito a poco, sin que lo notes. No te enterarás hasta que llegue la grande. Seré mala. Sí. Me encanta ser mala. Nunca lo he sido contigo, va siendo hora. No te lo vas a esperar. No, no. No sabes lo mala que puedo ser cuando me lo propongo, cuando me tocan mucho las narices, cuando me calientan. Has tocada mi fibra sensible. Las falsas. Las odio muchísimo, no sabes cuanto. Resulta que tú eres una de ellas y me has jodido hasta el fondo. Pero, ¿sabes? Se acabó. Ahora sabrás lo que puedo causar cuando me lo propongo. Ahora sabrás lo que has causado con tanta mentira, falsa.

sábado, 23 de junio de 2012

Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.

Siempre hay un momento en el que todo se tuerce. La felicidad se esfuma. La sonrisa no sale. Las lágrimas brotan. 
Los recuerdos se apoderan de ti. Las canciones hablan de ti.
Te cansas. No sigues. No sonríes. Tampoco lloras. No haces nada. Simplemente te quedas mirando al frente, ausente. 
Ausencia. Es lo único que queda en ti. 
Nada sale como esperabas. La vida no va bien. Nada va como esperabas.
Música. El Chojin. "Sonríe cuando puedas, llora cuando lo necesites" Quizás esa sea la clave. ¿Probamos?

"Quizá la clave para ser realmente libre sea: reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. Ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido."

miércoles, 20 de junio de 2012

Sueños rotos.

Se acabó. Ves como se aleja. Te duele. No voltea. Se acabó. Fin. Adiós. 
Despídete sin más. No te derrumbes ahora. No, por favor. Es lo peor que puedes hacer. No permitas que te vean mal. No permitas que se piensen que quieres dar lástima. Lucha. Sonríe. Mira como se aleja. Quizás eso sea lo mejor. Quizás eso sea lo que tiene que pasar.
Quizás algún día os volváis a encontrar. Quizás algún día todo vuelva a ser como antes. 
Sí, promesas. Muchas promesas que quedarán por cumplir. Pero, ¿por qué no intentas cumplirlas tú?, ¿por qué no intentas sonreír tú?, ¿por qué no pruebas a vivir la vida alejada de todo eso? Puede que sea lo mejor.
Mientras, dejas que se siga alejando. Dejas que se vaya por donde ha venido. Dejas que todo lo vivido se caiga al suelo, dejas que se derrumbe, dejas que se acabe para siempre, dices adiós a tantas cosas... Dejas que esas ilusiones se conviertan en sueños rotos.

sábado, 16 de junio de 2012

Momentos que te marcan para siempre.

Hay momentos que te marcan de por vida. Momentos felices que se convierten en horribles pesadillas, sonrisas que se transforman en lágrimas...
Recuerdos que con el tiempo se van poniendo borrosos y momentos borrosos que se vuelven claros. Despedidas indeseadas. Perdidas que hacen que te des cuenta de lo que significa eso para ti. Fechas marcadas. Cuentos de memoria. Frases aprendidas. Melodías escuchadas. Canciones olvidadas. Melancolías en palabras. Bolis y papeles para hablar sobre todo eso que tenemos dentro.
Cumpleaños. Muertes. Reencuentros. Conciertos. Graduaciones.
En resumidas, momentos que te marcan la vida para siempre y entonces sabes que desde ahí, desde ese momento nada va a ser igual. Sabes que algo va a cambiar. Va a cambiar para siempre.

Simplemente os dejáis llevar.

Y ahí estabais vosotros. Los dos. Solos en el mismo lugar donde os conocisteis. Silencio absoluto. Nada, no se oía nada. Simplemente el murmullo del río rompiendo en las piedras. Su respiración agitada frente a ti y los fuertes latidos de tu corazón. Ambos estáis nerviosos por lo que va a pasar. Lo sabéis aunque no lo reconozcáis. 
Entonces te mira. Sus ojos marrones con una pequeña pincelada de verde está clavados en los tuyos color miel. Te sonríe con esa sonrisa perfecta. Le sonríes y poco a poco los miedos se van yendo. El momento está llegando, ambos lo notáis.
Se acerca más a ti. Te agarra la mano. Está fría. Te acerca un poco hacia sí. Ahora sí. Tu cara frente a la suya. Oyes su corazón. Está agitado, quizás algo nervioso. Nunca se sabe lo que puede pasar.
Os miráis por última vez y dejáis que el tiempo se para ahí para siempre. Dejáis que vuestros labios sean responsables de lo que puede pasar de ahora en adelante.

domingo, 3 de junio de 2012

Última línea juntos. Verso acabado. Punto.

Déjalo. Ya está. Se acabó. Se fue. No hay marcha atrás. Puede que nunca más vuelvas a ver a esa persona o quizás sí. Nunca se sabe. Puede que un día, sin más, esa persona esté en el mismo lugar que tú, el mismo día, a la misma hora. Puede que os sonriáis y que ni si quiera habléis. Puede que deis todo lo vivido por zanjado. Que ya no haya más entre ambos. O puede que os abracéis, que os contéis todo lo que ambos habéis vivido por cada lado durante todo el tiempo lejos, que lloréis, que intentéis vivir lo no vivido...
Yo lo he vivido. Acabas superándolo. 
¿Sabes? Soy de las que dicen que me parece un tontería conocer a personas, millones de personas a lo largo de tu vida y desperdiciarlas, despedirlas y nunca más volver a ver a muchas. Llegan, se quedan un tiempo y se van. No es fácil. Sé que no son todas pero sí la gran mayoría. Siempre hay algo que hace que entre tú y ellos se cree un gran vínculo y siempre va a llegar otro "algo" que hace que os separéis. Para siempre.
Yo aprendí a encariñarme, a olvidar, a vivir, a superar. Aprende tú, puedes hacerlo. Dile adiós. Haz que sea algo así como "Última línea juntos. Verso acabado. Punto."

Punto. Se acabó.

Quizás no haya sido la mejor en los momentos difícil ni haya sonreído cuando debería haberlo hecho. Quizás haya soñado cosas imposibles y haya intentado luchar por ellos. Quizás sea la más loca del grupo de amigos, la más indecisa o quizás tome decisiones demasiado despacio. Quizás no diga todo lo que pienso al momento y muchas veces no piense lo que digo. Quizás me líe demasiado para expresarme. Quizás nunca llegue al lugar donde tengo que llegar. Quizás deje siempre todo para el último momento. Quizás sonría ahora, mientras escribo esto. Quizás no sea el momento de ponerme a pensar en alguien importante. Quizás ahora sea el momento de seguir para adelante. Quizás sea el momento de recordar únicamente los buenos momentos a lado de esa persona. Quizás sea el momento de darse cuenta de que ya no está pero que hay muchísimas personas en tu vida que todavía están y que necesita muchísimo de ti. Quizás sea el momento de sonreír o quizás no pero eso ya da igual. Hazlo. Porque todos esos "quizás" tampoco son tan malos. Porque todos esos "quizás" están hechos para convertirlos en realidades. Porque da igual si está bien o mal, ya está. Ahora es bueno. Punto. Se acabó.