domingo, 26 de febrero de 2012

De esos que nunca te fallan.

¿Cuántos? Dos, tres, cuatro... ¿Cuántos? Dime, dímelo. ¿Cuántos amigos no te han fallado NUNCA? Ya lo sé, ya sé que los puedes contar con una mano. Con una, nada de las dos y aún así con una de sobran dedos. No llores, no merece la pena. Al menos te has dado cuenta de los que valen la pena. Ya era hora. Se les ha caído la máscara. Ahora estás agusto, agusto contigo misma. Nada te puede hacer querer retroceder y volver a estar junto a ellas. ¡Qué más da! Tres o cuatro van a estar ahí siempre que lo necesites. Dos o tres estarán hasta el final de tus días, dos o tres solamente. 
Ya no, ya no duele. Nada de nada. Al contrario, te hace sentirte bien, eres feliz con esas personas. Dos o tres, repito. 
Lo sé, sé lo que estás pensando ahora: "Te vas a quedar sola si pienso así" pero ya se sabe, mejor sola que mal acompañada además, siempre van a estar ellas. Esas no me van a fallar y ellas saben de sobra que yo no les voy a fallar a ellas. Está claro. La vida sigue. Con o sin ellas, pero mi vida sigue. Sonríe, se feliz. Vete de fiesta con esas "dos o tres" 
Continúa.

miércoles, 22 de febrero de 2012

La función debe continuar.

Despertarte y darte cuenta de que no está. Se fue para siempre. Nunca más lo volverás a ver. Se acabó eso de hablar con él, de verlo cada fin de semana, de que te diese esos consejos. Se acabó todo. Ya no queda nada. Nada de nada. 
Lloras. Tú y tu familia. Unida como nunca. Funeral y después incineración. Todos al completo. Lágrimas, lágrimas y más lágrimas. 
"Sé fuerte, tienes que ser fuerte." ¿Cómo coño quieren que seas fuerte? Es tu tío y se a ido. Ni siquiera te dejan verlo por última vez. 
El último día que lo viste fue el 24 de Diciembre... te pidió que cuando estuviera malo no lo fueras a ver, no quería que lo vieras así. 
¿Qué puedes hacer tú ahora? ¿Llorar, mortificarte, seguir adelante? 
Todos estaban haciendo el paripé, TODOS. Nadie se libró. Solos cuatro o cinco personas estuvieron ahí cuando lo necesitó. Solamente cuatro o cinco. Los demás, todos unos putos falsos. Pero en fin, de esos hay muchos.
Ahora lo que tienes que hacer es seguir, seguir con tu vida. Debes hacerlo. Seguir con tus cosas, tus clases, tus estudios y tu vida. Él ya no está y no volverá a estar pero sabes que, esté donde esté, quiere lo mejor para ti y para todos los tuyos. Porque la función debe continuar, la vida debe continuar y tu eres la encargada de que eso ocurra.


viernes, 17 de febrero de 2012

Adiós.

¡Qué pasa!, ¿justo cuándo estoy decida a olvidar, cuando ya te he olvidado pretendes volver? Acaso crees que después. ¿Acaso crees que después de tanto tiempo de espera, con la esperanza de que aparecieras, puedes venir y arreglarlo todo con una de tus sonrisas? ¿Qué pretendes? ¿Quieres que vuelva a ser esa niña tonta que no veía más que a través de tus ojos?, ¿pretendes que vuelve a ahogarme todas esas noches en mis putas lágrimas? Sé que es eso lo que quieres, estoy convencida pero créeme que no lo lograrás, ya es tarde. Es muy tarde para todo "esto". Tuviste tu oportunidad, te lo dije mil veces. Aunque duela... a veces es mejor hacer lo que se debe, que lo que se quiere. 

jueves, 16 de febrero de 2012

Su vida se está apagando.

En este momento te das cuenta. Se acaba. Su tiempo se acaba. Ese reloj de arena se está acabando. ¿Por qué? No sé, nadie lo sabe. Quizás porque es ley de vida. La gente vino para irse. Tienen una meta en la vida y parece que él ya la cumplió. 
Lloras. Se está llendo. El cáncer, maldito cáncer. ¡No sé por qué coño existe! Que asco. Es duro, muy duro. Ellos, tu familia. Están destrozados. Te intentas hacer la dura, ser fuerte y no llorar. Por ahora lo consigues. Están hechos polvo, por los suelos. Tu paciencia y tu fuerza se agotan. La sonrisa ya no sale, las lágrimas muchas veces florecen. Él, tú tío. 
Los médicos lo dicen, "de esta no pasa". ¿Por qué lo dan todo por perdido? No sé, no lo entiendo. Sé que llega un momento que ya no sé puede seguir, que ya no hay nada que hacer pero, yo que sé, él aún es joven, tiene una vida por delante. ¿Por qué carajos pierden el tiempo en decir que ya no hay nada que hacer y hacen algo? No sé, no sé y no sé. ¡No entiendo nada!
La mina, maldita mina también. Sí, le dio el pan pero le quito parte de su vida. No quiero, no quiero que se vaya, no lo quiero.
Se acaba, el cuenta gotas, el reloj de arena... está frenando. Se apaga, se apaga, se apaga... Se apagó.

miércoles, 15 de febrero de 2012

¡Harta, harta de tanta tontería!

Que los que me la hacen, me la pagan. Así de claro. Ni más, ni menos. Estoy harta, harta de perdonar lo imperdonable. Harta de que se metan con la gente que quiero. Harta de tantas tonterías. ¿Choni yo? A ver si aprendemos que coño significa esa palabra. ¡Harta, harta y más que harta! Que te calles, que te cierres ese puto pico de una vez. Si no te digo nada es porque no tengo nada que decirte y lo que tenga que decirte te lo digo y pista. ¿Que te das por aludida con mis comentarios? ¡Pues date!, me importas bien poco. Soy dura, lo sé. Me da igual lo que pienses o dejes de pensar. Las cosas tienen un límite y tu ya lo pasaste. Distancia. Mucha distancia. Se acabó, ¿te queda claro? Esta ya es la última. ¿Cuántas veces te he perdonado? ¡Muchas! Esta fue la última. Cansada. Puede que juzgase sin saber, pero era SU responsabilidad. Me metí porque ella me importaba. Me importaba y mucho. De las mejores personas que conozco. De esas que están ahí siempre. De esas POCAS que llegan y se queda para siempre. De las pocas personas en este mundo que te dice las cosas tal y como son, como las ven ellas, que te dan su opinión. ¡HARTA!, ¡¡HARTA!! y más que ¡¡¡HARTA!!! Gente así sobra, sobra en mi mundo, en mi vida. Fuera. Adiós. Huy, ¿te estás dando por aludida? Tu verás, no he puesto ni nombre ni apellidos. ¡No tienes pruebas! Cómprate un amigo con el que puedas discutir, enfadarte y pedirle perdón porque conmigo se te acabó. Se te acabó para siempre.

Cuando menos piensas sale el sol.

Y te das cuenta, poco a poco, de que si no sonríes tú nadie lo hará por ti. Duro, muy duro. No puedes. Lo intentas pero no te sale. Esa sonrisa que antes salía en cada momento, esa sonrisa de oreja a oreja ya no está. Se fue. Te duele. La necesitas. 
Se dan cuenta, nada es como antes. Estás mal, lo notan. Te emparanoias, tienes movidas con unos y con otros. Difícil, muy difícil. Todo lo que antes era de color ahora se vuelve negro, todo está en tu contra. Para ti ya nunca sale el sol. Puede que la letra de esa canción, "un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol", puede que esa canción tenga razón. Puede. Solamente puede. Si es que tiene razón no notas el cambio. Te levantas igual que te acuestas, mal. Movida va, movida viene. Conservatorio e Instituto. Vale, bien. ¿Dónde queda tú vida social? No hay. Eso agranda más los problemas. Se enfadan porque no tienes tiempo para ellos. Lo joden más. Mañana vas a tener un concierto pero, ¿y qué? No te sale, esa puta obra no te sale. Harás el ridículo de tu vida. Solo te quedará el apoyo incondicional de tus padres. Tu madre, tu padre. Ellos nunca se reirían de ti. 
Puede que mañana sea un día malo, pero estoy convencida de que, probablemente, el Viernes, sea un día de risas y felicidad. Estoy segura de que después de esta tormenta, vendrá la calma.

lunes, 13 de febrero de 2012

Cállate.

Caminando por la calle con una sonrisa de oreja a oreja. Voy tarareando aquella vieja canción. Dando pequeños saltitos a medida que avanzo. Sí, hoy estoy como una niña pequeña con sus zapatos nuevos. Me importa tres narices que cuando vaya por la calle la gente se me quede mirando. Me importa un comino que me juzguen por mis echos. Me da igual que les incomode mi forma de vestir. Sinceramente, hago oídos sordos antes sus asquerosas críticas. Gente sin vida propia, eso es lo que son. Si se preocuparan por ellos mismos. Esta soy yo, así soy desde que nací y sí, tengo defectos, ¿algún problema? Esos defectos son los que me hacen perfectamente imperfecta. Trágate tus palabras, cacho guarra. No habléis si no sabéis. 

domingo, 12 de febrero de 2012

Hasta nunca.

"Nunca te olvidaré", ¿lo recuerdas? Yo sí, me lo prometiste. Dijiste que pasase lo que pasase íbamos a estar juntos. Tú y yo, era un nosotros. Las cosas cambiaron. No fue mi culpa. Yo sé que  cumplí mi promesa. Once meses más tarde aún estás ahí. Yo cumplí mi promesa, tú no. Ahora que más da. Te creí, como una gilipollas, te creí. Me trague cada una de tus palabras. Mierda, todo eso era mierda. ¿Sabes lo que me has echo sentir ahora? ASCO. Nada va a volver a cambiar. Lucharé. Contra quien tenga que hacerlo. Ahora me toca a mi hacerte daño. Ojo por ojo, diente por diente. Metí la mano en el fuego por ti, es tarde para arrepentimientos. Lo hecho, hecho está. Ahora tengo que rectificar. Cambiar lo que ya está hecho. Lo haré sin miedo. 
Ya es la hora, la hora de romper la promesa. Romper una promesa que en el algún momento existió. Yo cumplí mi palabra pero llega un momento que uno se cansa, se agota. Adiós, adiós. Disfruta de tu asquerosa vida. Hasta nunca.

Ni soy dios, ni tengo alzheimer.

Otra vez, de nuevo. Ahí estás tú, llorando. Te volvieron a fallar. Esas amigas de toda la puta vida. Resulta que esas son las peores. Las que vinieron, supuestamente, para quedarse. Que va, palabras y más palabras. Todas mentira. Esas amigas son una mentira, una realísima y gran mentira. Jamás te sentiste peor. Lloras, chillas, corres, te ahogas. Una mierda, así te sientes. Te volvieron a fallar o eso crees, igual la que fallaste fuiste tú. Que más da, ahora ya es tarde. No vas a volver a recuperar el tiempo. No vas a remediar tus fallos, tus errores. Lloras. Entra tu madre y te ve así... ¡No se puede con más! Te abraza, como cuando eras pequeña. Te cuenta cosas de tu infancia... en todas las historias, en todos los cumpleaños infantiles estaban ellas. Tus amigas de toda la vida. Quizás fallaste tú o quizás no. No sé. 
Su apoyo, el apoyo de a los que de verdad les importas. Lo tienes, 100%. Los quieres. Te abren los ojos. Si te ven mal va a ser peor. Tienes que pasar, pasar y darles por saco. ¿Duro? Que va. Constará pero lo llegarás a conseguir. Que te importen poco. Poco no, lo siguiente. Nada. No te tienen que importar nada de nada. En algún momento querrán volver a llevarse contigo pero, ¿sabes lo qué les tienes que decir? Fácil. "¿Perdona y olvidar?, ni soy Dios ni tengo alzheimer" Dolerá pero jamás te arrepentirás. NUNCA, hazme caso. N-U-N-C-A. 

sábado, 11 de febrero de 2012

De repente ocurre.

Y de repente ocurre, algo se acciona. Y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar. Ya han cambiado. Y que a partir de ahí no volverán a ser lo mismo. 

- Si tu saltas yo salto, ¿recuerdas? No me alejaré de ti sin saber que vas a estar bien, es todo cuanto quiero...

+ Di que algún día iremos a esos paraísos perdidos, aunque solo sea por soñar despiertos.
- Claro que iremos. Beberemos cerveza barata, nos montaremos en la montaña rusa hasta acabar vomitando y pasearemos a caballo por la playa. Pisotearemos las olas.

viernes, 10 de febrero de 2012

F.

¿Ves? Eso es felicidad. Esa sensación que te recorre el cuerpo cuando haces algo que te gusta, que te apasiona. Disfrutas de cada segundo. Sonríes a cada instante. El camino se vuelve fácil. Cero preocupaciones, cero problemas. Solo razones para estar contenta, solo pensamientos alegres.

jueves, 9 de febrero de 2012

Primera decepción.

"De forma que cambia de marcha, acelera un poco, conduce tranquilo y yo siento que el viento me acaricia el pelo. Apoyo la cabeza en el asiento y me dejo transportar así. No tardamos en deja la ciudad a nuestras espaldas. Me pongo las gafas de sol y Rusty enciende la radio para escuchar un poco de música. Cierro los ojos. Cuando los vuelvo a abrir, ha pasado algo de tiempo. Sé que el mar está delante de mí. En calmas. Las olas pequeñas rompen en la orilla, las dunas de arena se alternan con un poco de verde aquí y allá. Respiro profundamente y huelo el aroma de los pinos, del mar y del sol sobre el asfalto que nos rodea. Leo un cartel, estamos en dunas de Sabaudia.
En la playa hay una pareja. Él corre arrastrando una cometa. Ella está parada con las manos en las caderas, mirándolo. Él corre sin cesar. Pero, dado que apenas hay viento, la cometa traza lentamente una parábola y a continuación cae en picado y acaba clavándose en la arena. Ella se echa a reír y él le da alcance a duras penas, derrotado por esa inútil tentativa de vuelo. Ella se ríe aún más y se mofa de él. Entonces él la abraza y la aferra tirando de ella. Ella forcejea un poco, pero al final se besan. Se besan así, frente al mar, en esa playa libre y vacía, intemporal, con el infinito azul de cielo, con el sol en lo alto y con ese horizonte lejano donde el mar y el cielo se confunden. Y yo me echo a llorar de nuevo. Las lágrimas se detienen en el borde inferior de la montura de mis gafas, de manera que las levanto para dejarlas salir. Y sulto una carcajada. Me río. Lo miro. No se ha dado cuenta. después se vuelve hacía mí y me acaricia el brazo, me sonríe, pero no me dice nda. Así que me inclino y me apoyo en él. Me rodea los hombros con su brazo. Me abraza y, de repente, me siento un poco más serena y dejo de llorar. Claro que sí. Mañana será otro día. Me siento realmente estúpida. Me entran ganas de echarme a reír de nuevo. Estoy muy cansada. Me río y después vuelvo a llorar, sorbo por la nariz y él esta vez se dacuenta y me estrecha un poco más entre sus brazos. Cuerro los ojos. Lo siento, pero no lo consigo. Me da un poco de vergüenza. Pero la verdad es que estaba muy enamorada. Estoy muy enamorada. Exhalo un prolongado suspiro. Abro los ojos. Ahora el sol se encuentra justo delante de nosotros. Algunas gaviotas sobrevuelan el mar. Rozan levemente el agua y se elevan de nuevo hacia el cielo. 
Tengo que conseguirlo. Ya añoro el amor. Y me siento sola, terriblemente sola. Pero volveré a ser feliz algún día, ¿verdad? Quizás necesite algo de tiempo. Da igual, no tengo prisa. Entonces sonrío y mro a Rusty James, que, a su vez, me mira y me sonríe también. Exhalo un hondo suspiro y noto que voy recuperando la seguridad.
Sí, lo lograré. Porque, a fin de cuentas, sólo tengo quice años, ¿no?"

Fragmento extraído del libro "Carolina se enamora"

Recuerdos.

"Las miramos, acaban de brotar y se doblan ligeras y frágiles con el primer soplo de viento. A saber qué recuerdos te traen. Veo que sus ojos se tiñen de emoción. Se cubren con unas lágrimas ligeras y opacas. Se queda ensimismada, quizás esté viajando al pasado. Eso maceta. Ese árbol. Un beso recibido en ese rincón. Un regalo. Una promesa. Ella navega lejana, transportada por una corriente cualquiera de recuerdos. Luego vuelve en sí repentinamente. Exhala un largo suspiro. Me mira de nuevo y sonríe serena. No se avergüenza de su dolor. Le sonrío a mi vez."

Fragmento extraído del libro "Carolina se enamora"

Te echaré de menos.

Es duro, muy duro el simple echo de saber que vas a poder perderlo. Se va por un tiempo. ¿Pensar, reflexionar, llorar, tendrá algo importante? Tu que sabrás, está claro que no te lo va a decir. Es su vida y tu no formas parte de ella. El tiempo de distancia es poco, unos días. Para ti ya es una eternidad, estarás sin verlo bastante... suficiente para echarlo de menos. Es que, solo de pensarlo, te da repelús, miedo... Te rayas, lloras... dices que no puedes seguir. Será largo. La espera será larga. Quizás se pase rápido pero... ¿y si se alarga la cosa? Todo contradictorio. Suma y sigue. Será difícil pero podrás. Has podido con tres jodidos meses veraniegos, podrás con unos días. Estoy segura. Puedes. 

miércoles, 8 de febrero de 2012

En ese instante, sabe ya la respuesta.

"Paulatinamente, la moto entra en la curva. Es hora de volver a casa. Es hora de volver a empezar, lentamente, sin dar demasiadas sacudidas al motor. Sin darle demasiadas vueltas. Con una única pregunta. ¿Volveré a estar alguna vez allí arriba, en ese lugar tan difícil de alcanzar? Allí, donde todo resulta hermoso. Desgraciadamente, en ese mismo instante, sabe ya la respuesta.

Fragmento extraído del libro "A tres metros sobre el cielo"

Tengo ganas de ti.

"Cuando subo a la moto ya anochece. Es precisamente en ese momento cuando veo regresar a Gin. Conduce veloz, tal como es ella. Acompaña la curva con la cabeza, canturrea la canción que está escuchando en ese momento. Quién sabe cuál es. Me parece otra vez alegre, Como siempre. Tal como la había dejado. Contenta de su sonrisa, de la vida que lleva, de los sueños que persigue, de los límites que no conoce. Libre. Libre de todo eso que no le interesa e incluso más aún. Y entonces me alejo así, viéndola asombrada, mientras sonríe. Y soy feliz. Como nunca hacía mucho no lo era... Culpable sólo de esa inscripción, inmensa, que ocupa toda la fachada de su casa. Espléndida, directa, hermosa. Y ahora ya no tengo dudas. No tengo remordimientos, ya no tengo sombras, no tengo pecado, no tengo pasado. Sólo tengo unas ganas de volver a empezar. Y de ser feliz. Contigo Gin. Estoy seguro. Sí, es así. ¿Ves?, hasta lo he escrito: ¡TENGO GANAS DE TI!"

Fragmento extraído del libro "Tengo ganas de ti".

domingo, 5 de febrero de 2012

En la vida aprendí.

Aprendí que los peces nadan y las aves vuelan, que los políticos mienten, que la tierra es redonda y la gente es falsa, que todo el mundo tiene dos caras. Aprendí que dos más dos son cuatro, que hay que dar más de lo que se recibe, que no hay que ilusionarse demasiado, que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no está escrito sino que lo tenemos que crear nosotros, que el universo es infinito, que somos personas insignificantes. Aprendí que el tiempo pasa, que las arrugas salen y la belleza no es lo más importante. Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en casi nadie y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad estuvo ahí siempre.

La vida, la felicidad.

Nos enseñaron a buscar la felicidad cada día y no nos damos cuenta de que ella tiene que encontrarnos. Y eso será donde menos te lo esperas; en el instituto, en el supermercado o en mitad de una huida.Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo. Que el final de un camino es solo el principio del otro y que, lo único importante, es la persona que escoges para que esté a tu lado. Esconderse es lo que menos importa. Lo que te importa es que estás tocando con la yema de los dedos eso que has estado soñando toda tu vida, y ya solo importa el hoy, el presente y todo lo que queda por vivir. Porque no se puede borrar lo que ya está escrito y porque la vida es aquello que te sucede mientras tú tratas de hacer otras cosas.

Serás agua pasada.

Aún te duele, te duele pensar que todo acabo. Que después de tanto tiempo todo acabó. Que tienes que volver a empezar. Empezar donde lo dejaste antes de todo esto. Tienes un nudo en la garganta. Te preguntas que hiciste mal, qué carajos hiciste mal para que pasara eso. No, no te lo merecías. Lo querías, lo querías más que a nada en el mundo y ahora... ahora no está. Se fue. Hubo otra que te ganó la partida. La prefirió a ella antes que a ti. Te preguntas por qué. No sabes si tu eres mejor o peor que ella, solo sabes que lo querías, lo querías mucho. Ese beso, como lo necesitas. Eran sus besos para ti, solamente para ti. Te echo de menos pero sé que algún día volveré a ser fuerte, volveré a sonreír y me daré cuenta de que tu has sido el peor error de mi vida, de que no mereces la pena y que eres lo peor que existe en la faz de la tierra.

miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Loco o feliz? Eso ya es cosa de cada uno.

Soy de esas que les gusta levantarse tarde por las mañanas. De las que les gusta hablar con las amigas. De las que expresa sentimientos e ideas. De las que tienen metas marcadas para conseguir los sueños. Sí, así soy yo. Una caja de sorpresas. Soy de esas que tiene su propia personalidad y no se fija en los demás. De la que le gusta sacar esas sonrisas de lado a lado de la cara y ver a los demás felices. 
Muchos dicen que estoy loca pero, ¿a mi qué me importa? Yo soy feliz. Solo me importa vivir la vida y yo lo estoy haciendo.

Que te den.

Vente, corre, lárgate con ella y no vuelvas nunca más a mi lado. Ya no te quiero, ya no quiero nada de ti. Lo único que me haces sentir es odio. ¿Has entendido? Odio. Corre, leches, vete con ella. Vete con ella para que te de todo lo que yo, según tú, nunca te supe dar. Que seas muy feliz porque ella puede ser guapa, alta, morena, de ojos verdes, perfecta... pero tú nunca has querido a nadie perfecto y lo sé más que nadie. Lo creas o no, te conozco y se que, tarde o temprano, volverás y tratarás de ilusionarme con tus palabras bonitas, con tus falsos "te quiero", con tus indirectas pero, a la mínima de que entres por esa puerta sé que te voy a mandar a la mierda. Que no me importas. Porque yo voy a salir de esta. Sé que puedo salir de esta. Que es que ya no mereces ni la mitad de todo este amor que te tengo y, mucho menos, todas las puta lágrimas que he derramado por ti hasta el momento. Pero tu tranquilo que como ya te he dicho antes, tarde o temprano saldré de esta, no sé como pero saldré. Que algún día te miraré y notarás en mi mirada todo el odio que me has hecho crear sobre ti. Que algún día volveré a ser feliz y, ¿sabes por qué? Porque sí me lo merezco.