martes, 25 de diciembre de 2012

All I wanted was you.

Te necesito. ¿Sabes por qué? Los días son interminables, jodidamente largos. Te necesito porque necesito el mismo aire que tú respirabas. Te necesito para saltar ese vacío que hay entre una cosa y otra. Te necesito porque eres ese bastón que me ayuda. Te necesito porque juntos somos uno. Te necesito por que sí. Y es una pena que todo lo que pensamos poder alcanzar haya sido un sueño. Es una pena que todo haya sido un sueño.
¿Recuerdas el momento en el que nos conocimos? Tú me sonreíste y en ese momento supe que ya no habría más mundo. En se momento nosotros no quisimos nada más. El mundo se movía a nuestra alrededor pero nosotros eramos uno. Desde ese momento tú + yo = nosotros, a uno solo. 
Ya no estas. Me haces falta. Y sé que algún día o volverás o me acostumbraré a que te hayas ido para no volver más. Pero déjame decirte que lo que necesito ahora eres tú. Y lo repetiré miles de veces. Tantas como haga falta. 
Te necesito, te necesito.
Te necesité, te necesito y quizás, en un futuro, te deje de necesitar. 
Por ahora todo lo que necesito eres tú.


lunes, 24 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!

Feliz Navidad. Feliz Navidad a ti, a ti, a ti. A todos. 
Gracias por haberte estado este año conmigo. Por haber compartido conmigo días, malos ratos, victorias y derrotas. Gracias por haberme leído y aguantado mis pataletas. Gracias por haber esperado a que un nuevo texto saliera a la luz. Gracias por leer cada una de mis palabras. Gracias por haber formado parte de este 2012.
Espero que hayáis pedido vuestros deseos porque yo sí. ¿Queréis que os cuente uno de mis deseos? Es sencillo o quizás no. Quizás necesite la colaboración de todos... no sé. ¿Quién sabe?
Bueno, pues mi deseo para este 2013 y para estas navidades es que sigáis ahí. Que seamos cada vez más. Que compartamos momentos. Que los sueños se hagan realidad sobre este blog. Y que me sigáis leyendo y os siga 'emocionando' con alguno de los textos que hay aquí.
Feliz noche, feliz navidad. 
Os quiero.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Sé feliz. Tanto como solíamos hacerlo antes.

¿Tú también? ¿Por qué me das una cara y luego pones otra? ¡No me jodas! ¡No me des puñaladas traperas porque no me va! Dijiste en las buenas y en las malas, ¿por qué ahora cambias de opinión y ni me avisas? ¡No seas tan falsa, anda! Sabes que eso a mi no me va. ¿Te puedo pedir algo? No me vuelvas a mirar, no me dirijas la palabra. Allá tú lo que hagas contigo y con tu vida. A mi ya me das exactamente igual.
¿Rectificar? ¡Que más quisieras! Tu turno ya pasó. Se acabó. Basta. Déjame en paz. No me mires. No me hables. No intentes sonreírme. No busques que te de segundas oportunidades.
¿Sabes? una vez yo pedí una segunda oportunidad que nunca llegó. Yo luché por ella. Luché con todo lo que tenía. Luché con lo que ya se había acabado y nunca a tener ese 'momento'. No me arrepiento de haber luchado pero lo que me hubiera gustado es que a la persona que le pedí esa segunda oportunidad no me hubiera dicho que nunca pasaría, que no luchara ni peleara porque no iba a merecer la pena.
Hoy estoy bien. Hoy sonrío. Créeme que habrá un mañana. Déjame que te diga que encontrarás a alguien como yo o mejor. Alguien que llene el espacio que yo he dejado.
Sé feliz como cuando sonreíamos por una misma razón. Sé feliz como cuando juramos un 'para siempre' que nunca existirá.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Te echo de menos. Más de lo que podía imaginar.

Te echo de menos. Por ahí es por donde quería empezar. Por ahí es por donde queremos empezar todos desde que ya no estás.
Hasta el momento me quise siempre hacer a la idea de que aunque te hubieras ido seguías aquí. Creía que aunque no te pudiésemos ver seguía apoyándonos en cada decisión, ayudándonos a sobrellevar cargas... 
Y entonces llega ese día en el que llueve y no para. Ese día en el que el frío azota nuestros cuerpos. En el que las bufandas no son suficientes. Es uno de esos días en los que ni la música nos crea esa sonrisa típica. Hoy no. Hoy no. Hoy ya no. 
Quizás sea porque tú ya no estás y nos demos cuenta de lo difícil que se ponen las cosas. Quizás sea porque llega esa época del año en la que nos juntábamos todos por ti. Esa época en la que aquella despedida fue para siempre y yo sin saberlo. Esa época de Navidad. Y es que este año no estás y eso no es fácil. Nada fácil. 
Y lo asimilamos tarde. Asimilamos demasiado tarde que tú ya no estás ahí para cuidarnos, para decirnos que todo va a estar bien, que sonriamos porque tenemos mil razones para hacerlo, que luchemos por lo que tenemos ahora y por lo que tendremos en un futuro... que sigamos por ti, por mi, por ella, por él, por ellos, por nosotros. 
Ya no estás para decirnos lo que está bien y lo que está mal. Ya no estás para explicarnos las cosas con esa peculiar forma tuya. Ya no estás y punto.
Yo no te sentía pero me hacía a la idea de que todavía estabas a mi lado. Me hacía a la idea de que todavía me dabas consejos, que todavía me protegías, que me sonreías y esa sonrisa perfecta era contagiosa, que me hacías feliz, que me ayudabas en un mal momento.
Hoy es otro mal momento de esos y es por ti. ¿Sabes? Acabo de asimilar por completo que no estás desde hace tiempo. He asimilado cien por ciento que no vas a estar más y no tienes ni idea de lo que te echo de menos. No te puedes ni imaginar lo mucho que te necesito, lo mucho que me gustaría que estuvieras a mi lado hoy y siempre. Pero, ya sé de sobra que nada volverá a ser como antes. Y siento un tremendo vacío y sé de sobra que nadie lo va a llenar con nada. 
Te quiero prometer algo que sé que hace mucho que te prometí. Te prometo que nunca dejaré que nada me cambie.



sábado, 8 de diciembre de 2012

Disfruta. Ahora o nunca.

Sonríe. Es tu turno. Tu turno de levantarte de esa silla y salir a darlo todo. De sonreír hasta que te ya no te de para más. De cantar hasta quedarte sin voz. De bailar hasta que te duelan los pies. De beber hasta emborracharte. De ser feliz hasta el punto máximo. 
Es tu turno y nadie te lo va a quitar. Ahora te toca a ti hacer todo lo que antes nadie pudo hacer. 
¿No puedes? ¿Quién ha dicho que no puedes? Claro que puedes. ¡Vamos que si puedes! No me valen escusas. No me valen lágrimas. Hoy tú quieres ser feliz. Se te ve en la mirada. 
¿Sabes? A la gente le encanta cuando bailas de esa manera, cuando sonríes inconscientemente, cuando amas sin control, cuando eres tan feliz, cuando cantas más alto que la música... Y a mi también me encantas.
Así que, venga, ¿por qué no te propones vivir mientras eres joven? Deja las preocupaciones. Más adelante ya vendrán. Ahora eres tú y tus ganas locas de vivir.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Te necesito. Me necesitas.

Te necesito. Empezaré por ahí. Que las dudas nos han hecho demasiado daño. Que las dudas nos han llevado hasta aquí. Que te quiero. Que siempre lo he hecho. Que podría haberte dicho millones de cosas pero todas esas palabras que salieron de mi boca nunca han sido verdad. Y si no me quieres creer no me creas. Yo lo intento, como siempre.
Lo siento. La cagué. Pero recuerda que te he dicho millones de veces que siempre he estado ahí. Eso sigue nunca lo olvides. Aunque la luna deje de alumbrarnos, aunque el sol se apague, aunque deje de respirar, aunque el tiempo se pare, aunque la Tierra deje de girar... aunque pase lo que pase siempre voy a estar ahí para ti. Sin condiciones. Sin rencores. 
¿Por qué lo hago? Porque te quiero. Te quiero más de lo que cualquier persona ha querido a nadie. Te quiero más que Romeo quiso a Julieta, más que Step quiso a Babi. 
¿Tú también me echas de menos? Mira al cielo. ¿Ves esa luna? Ella nos dice que estamos juntos. Ella nos junta. Ella nos mantiene cerca. Ella nos hace estar en el mismo lugar, aunque estemos a muchos kilómetros. Cuando me necesites y no esté cerca, mírala. Ella me hará llegar tu mensaje. Te lo prometo. 


miércoles, 5 de diciembre de 2012

It's the most beautiful time of the year.

Se acerca la mejor fecha del año. Navidad. 
Familia reunida. Fiestas. Sonrisas. Felicidad. 
Este año no, este año va a ser diferente. Falta alguien; alguien que siempre era fundamental en esta época tan señalada del año. Alguien que te hizo los mejores regalos el día de nochebuena, sus abrazos. Y este año los necesitas más que nunca. Pero tú tienes que sonreír y ser fuerte. En esas fechas en que más echas de menos a una persona es cuando más fuerte tienes que ser porque hay gente que gracias a ti hoy sigue. Y es que la navidad es tiempo de sonrisas, ya lo he dicho.
Sonrisa. Tres, dos, uno. Perfecto. Así. ¿Sabes? Sé de mucha gente que adora tu sonrisa y que hace que a él también le salga otra. No olvides que eres la mejor. 
Monta tu árbol navideño. Saca tus mejores galas. ¡Es Navidad! Hay que festejar. Ser feliz. Es tiempo de una unión que no se da todos los días. 
Porque es la mejor época de todo el años y nunca dejará de serlo porque en ti hay ese recuerdo. En tu recuerdo siempre estará esa última navidad llena de sonrisas, felicidad, villancicos y aunque eso no se vuelva a repetir las tradiciones están para continuar con ellas. Así que... sal ahí y disfruta.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Y colorín colorado, ningún cuento se ha acabado.

Sé que lo sabes de sobra. En esta vida los cuentos no tienen final. Unos acaban con los otros y los que ganan continúan con su historia. Cada historia va ligada a otra diferente. Nunca hay un final. Nunca nadie dejará de escribir una historia. El final está lejos, muy lejos.
Date cuenta. Tu historia está ligada a la de tus antepasados, a la de la gente que te siga, a esa vecina loca que solo sabe bailar, a ese camarero del bar al que sueles ir... todas las vidas están enlazadas. Cada vida una historia. Cada historia una gran historia. 
Recuerda que por muy mal que acabe la relación con una persona nunca acabarás esa historia. SIEMPRE vais a estar ligadas una a la otra. Siempre.
Mañana aparecerá alguien y comenzará una historia común que permanecerá inacabada siempre. 
Porque cada día las historia empiezan. Una, y otra y otra vez y los finales nunca llegan.


viernes, 16 de noviembre de 2012

Eres tú. Aquí y ahora. Solamente tú.

Confiaste y te fallaron. Lloraste y nadie te hizo sonreír. Caíste y tuviste que aprender a levantarte sola. Luchaste y no conseguiste mucho. Amaste y no te amaron. Sonreíste y no te devolvieron la sonrisa. Estuviste ahí para todos y nadie estuvo para ti.
Ley de vida. Cuanto mejor personas quieres ser peor. Mejor te sale y peor te pagan. Es así. Ley de vida. Creo que deberías tomar nota de esa gente en una cosa. Creo que debes sonreír por tu felicidades, confiar en ti y no en los demás, no llorar, caerte pero levantarte lo antes posible, luchar y aunque no hayas conseguido lo que te has propuesto seguir luchando por muchas otras cosas, amar y no importante si te aman o no, sonreír siempre, no estar ahí para nadie; solo para ti.
Es así. Las cosas han cambiado hasta tal punto que nadie va a estar para otro en un mal momento. ¿La gente se extraña o quizás se enfade? ¡Pues que se enfade! Recuerda que primero estás tú. Recuerda que en las buenas y en las malas te tienes a ti misma, tienes a esa sonrisa, esa fuerza, esa valentía que te caracteriza...
Ahora eres tú. Aquí y ahora. Solo tú.


jueves, 1 de noviembre de 2012

Llegó la hora de despedirse de alguien importante. Mantente fuerte.


Llegó la hora de decir adiós. De decir adiós a algo muy importante en tu vida. A alguien muy importante en esta.
Ley de vida. La gente llega para irse. Quien viene a este mundo sabe de sobra que se va a ir. Su estancia será temporal. Quizás unos nos quedemos más que otros.
Las despedidas no son fáciles para nadie y menos esas en las que una persona que ha formado parte de tu vida y la ha marcado. Esa gente que llega para quedarse y que lo hace para siempre. Esa que cuando ya no está te hace falta. Esa que te ha regalado, no algo material, sino algo moral. Esa gente que te quiere.
Y ahora es el turno de decir adiós a esa persona. A esa persona que te dio tanto. A esa persona que, con seguridad, vas a echar mucho de menos en un futuro.
¿Lo peor de esas despedidas? Es que eres consciente de que nunca más vas a poder escuchar su voz, de que no vas a poder ver su cara de nuevo y es que también eres consciente de que dentro de unos días, quizás sean meses, su cara habrá desaparecido de tu mente. Sus peculiares rasgos se borrarán de tus pensamientos y los días seguirán su curso pero esta vez sin él o ella pero tú tienes que ser fuerte. Ahora tienes que levantarte de esa silla, vestirte y ser más fuerte que nunca por ellos, los tuyos, te necesitan así. Porque tú tienes que ser su punto de apoyo. Porque esto es ley de vida y porque esa persona importante te quería así.
Vete, dale su último adiós como se merece. Bien. Fuerte. Valiente. Y deja claro que vas a estar ahí de esta misma forma con lo que venga y le pese a quien le pese.
Ya se sabe y lo repito, las despedidas nunca serán fáciles. Ni lo fueron, ni lo son, ni lo serán pero hay despedidas que deben ser de una forma y otras de otra. Esta no será fácil pero tú harás todo lo posible por seguir adelante. 

La vida sigue sin ella.


Mal. Y es que las cosas no podían ir peor. Esa persona importante por la que hubieras puesto la mano en el fuego te ha fallado. Esta vez hasta tu instituto te ha fallado. De nada sirvieron las promesas. Ya no serán cumplidas. De nada servirán todas esas palabras que simplemente fueron dichas una detrás de la otra. De nada sirve todo lo vivido si simplemente va a formar parte de un “bonito” recuerdo del pasado. De nada sirven las promesas si ellas mismas se esfuman. De nada sirven los perdones. De nada sirve nada.
Quizás tengas razón. Pues las amistades a nuestra edad son así. Un día bien y dos mal. Los amigos como vienen se van. Y duele decir adiós, eso está claro. Duele saber que nunca volverás a contar con esos consejos de una de las mejores personas, a tu juicio, del mundo. Esa persona que estaba ahí incondicionalmente. Esa persona que hacía de bastón cuando cojeabas. Esa persona que nunca dijo una palabra más alta que otra. Esa persona que decía más con una mirada que con una palabra. Esa persona que era incondicional en tu vida. Esa persona que dijo que pese a todo iba a estar ahí. Esa persona con la que tenías sueños por cumplir. Esa persona que te dio su compañía durante, quizás, los mejores años de tu juventud.
Y es que era ella. Esa amiga de lágrimas, sonrisas, momentos buenos y malos. Esa persona que en los momentos difíciles de superar estuvo ahí y ayudó a sobrellevarlos. Esa amiga que hizo que los días malos fueran los mejores. Esa amiga que te hizo las cosas fáciles. Esa amiga que daba todo por ti y que tú también dabas todo por ella. Esa amiga que ya no era amiga, ni mejor amiga sino que era todo en uno; era amiga, mejor amiga y hermana. Era la mejor. Y ahora ya no está. Y no hay vuelta atrás.
No es tiempo de juzgar. No es tiempo de ponerse mal. Ella lo dijo, hay que seguir. Con o sin ella. Hay que tirar para adelante con lo que la vida quiera traer. Porque este es “palo” pero aún van a venir mucho peores y hay que afrontarlos. Ya se sabe, el tiempo pasa y las penas se superan.


domingo, 28 de octubre de 2012

Él. Lo que quieres para sonreír.

Él. Tú. Vosotros.
El tiempo te hizo pensar que lo habías olvidado. No. Aprendiste, simplemente, a convivir con verlo y saber que nunca ibas a tenerlo. Aprendiste a hacer que quererlo ya no no oliese, a verlo y ser fuerte. El tiempo pasó y todo se convirtió en una simple costumbre que salían sin planteársela. 
El tiempo ha pasado, hubo algunos meses que no lo viste y la costumbre se esfumó. Ahora tiemblas, te sonrojas  lo piensas, lo quieres, sueñas e intentas disimularlo. Pero ya no. Esta vez, no. En poco tiempo se ha convertido en más que un simple chico. No es uno cualquiera. Es el que llevas queriendo, quizás, más de lo que te puedes imaginar pero es ahora cuando sientes todo eso de verdad. 
Puede que te rayes, que a veces lo pases mal, que mueras de ganas de verlo pero ya no es como antes. No es como los otros; nada es como cualquier otro. Es mejor. No duele tanto. No es tanta "obsesión". Todo está bien. Todo son sonrisas, bromas, abrazos, consejos... apoyo incondicional. 
Él te apoya y tú a él también. Estáis juntos, quizás no como a ti te gustaría pero, no importa. Eres feliz. Él está ahí y ya está. Puede que lo sigas queriendo pero mejor eso que pasarlo mal por ni siquiera tener sus palabras. 
Y lo quieres, demasiado. Pero no duele, eso es lo mejor.



miércoles, 24 de octubre de 2012

Hasta nunca, baby.

¿Ahora vienes de buen rollo? ¿De qué vas? Primero hablas por detrás, luego me intentas joder y ahora me vienes de buenas. Puede que hayamos pasado momentos buenos. Puede que te haya perdonado tantas veces como me hayas pedido perdón pero, ya no, ¿sabes? 
El tiempo cambia, las personas casi nunca. Las personas simplemente maduran y se dan cuenta de las cosas tal y como son. Eso me ha pasado a mi.
¿Te importo? ¿Te importa lo que me pase? ¡Pues bien por ti, gracias! A mi no me importas ni tú, ni lo que te pase. No me voy a volver a humillar. No voy a perdonarte ni una más. No te perdonaré ni a ti, ni a nadie y ya me tienen que dar justificaciones valiosas para que lo haga. 
Contigo no. ¡Ni lo intentes! No gastes tu "valioso" tiempo buscando justificarte con palabras o actos que me dan muy igual. Lo que venga de ti, me la suda mucho.
¿Entiendes lo que es adiós? Sí, claro, eres inteligente. Pues yo no te diré adiós, te digo... ¡Hasta nunca! 

viernes, 19 de octubre de 2012

Fuerte, muy fuerte. Adelante.

Sé fuerte. No te derrumbes. No ahora. Sigue adelante. Y no me digas que no puedes porque yo que sé que sí. No refugies en esperanzas porque quizás se rompan igual que una ventana cuando le das un balonazo.
Es fácil. Yo te ayudo. Atenta.
Piensa en un recuero bonito. Es un momento especial de tu vida que hayas pasado con alguien que quizás ya no esté. Tira para adelante. Por esa persona, por ese momento, por esa gente que está expectante para ver como te haces fuerte y continúas. Hazlo, también, para joder a toda esa "chusma" que lo que quiere es verte derrotada.
No merece ala pena y lo sabes muy bien. ¿Hablan? ¡Pues que hablen! A ti te tiene que dar exactamente igual. Si estás en boca de toda esa gente es porque no tienen vida, personalidad y, en parte, porque te tienen envidia.
Tú puedes con ellos. Es fácil. Solo tienes que querer y ponerse a ello.
¡¡Puedes, joder!! Confío en ti, eres capaz de vencer lo que sea, cuando sea, como sea y por lo que sea. Si no quieres hacerlo por ti, hazlo por mi, pero hazlo.
Ya lo sabes, fuerte. Muy fuerte.

Con lo que venga.

Tranquila. Ella está muy tranquila. En ocasiones se le escapa alguna lágrima y nadie la juzga. Sonríe por momentos. Siempre la frente bien alta.
Valiente. Llegó el momento de tirar hacia adelante. Con lo bueno que venga y lo malo que está por venir. La vida igual le a dado palos y ahora puede que le haya dado otro pero, mírala, ella continúa y no se estanca.
Y es que en esta vida o luchas por algo o nadie lucha por ti.
Ella es algo ilusa; está para todos pero poca gente está para ella. Pero de esta aprende.
Ahora es otra, la vida le ha hecho ser otra y, firme como nunca, sonríe.
Su mirada a cambiado, su forma de andar es más firme. Se acabaron los pasos en falso. Ya no hay lágrimas. Ya no hay críticas. Ahora hay sueños por cumplir, mucha vida que vivir, canciones que bailar y momentos que tener. 
Sola o con toda la sociedad, pero ella sigue. Sin rendirse por nada, ni por nadie.
Ahora es su turno. Es la hora para que esa chica a la que poca gente admiraba se levante de esta caída y tire para el frente con lo que venga.

sábado, 13 de octubre de 2012

Ahora es mi turno de ser feliz.

¿Perdonarte a ti? Ya no. Es tarde. Demasiado. Las cosas han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. Tanto que, en ocasiones, ni yo misma me reconozco.
Ya me he cansado de que cada una de tus palabras fueran dichas para el consuelo. Sabías de sobra lo que mis oídos quería oír. Me conocías demasiado. Y es que yo dejé que lo hicieras. Como tonta me encariñé y tuviste la capacidad de vendarme los ojos y hacer que escapase de una realidad que ni la gente veía.
Fui yo misma la que iba destapándomelos poco a poco.Sin ayudas. La gente, sin darse cuenta, me los intentaba volver a topar y, alguna vez que otra, lo llegó a conseguir pero mi instinto nunca falló. Las cosas iban sucediendo y yo me iba fijando en cada detalle hasta que tú solamente hiciste algo que ni pensaste que me iba a dar de cuenta y zás. Aquella venda se calló por completo.
Las cosas pasa por algo, ¿no?
No me pidas persona ahora puesto que me has hecho demasiado daño y ya me toca tocarme las heridas sola y continuar por otro camino.
En el fondo no soy tan mala como debería. Te deseo lo mejor. Pero te pido algo, no me olvides. No olvides que todo eso que me decías con falsedad podía haber empezado como un juego y acabar doliéndote tanto como a mi.
Por favor, déjame porque ahora... ahora es mi turno de ser feliz.

viernes, 12 de octubre de 2012

We could have had it all.

Y sé que algún día otra persona me irá todo aquello que tú decías. Alguien se alegrará e verme sonreír. Alguien marcará un principio de una nueva historia. Y en el fondo ya no duele. Total, algún día tenía que pasar. Y tampoco me arrepiento de lo que haya hecho o dejado de hacer. Me da igual. Todo me da igual. A partir de ahora todo me la suda. Tú y tu vida. Yo y la mía. No hay problemas. 
Hay malos royos y, déjame decirte, que los malos royos hace que esto sea más fácil de sobrellevar.
No te juzgo. Nunca lo haré. Te dije que jamás lo iba a hacer y lo pienso cumplir. Solo quiero recordarte algo.
Podíamos haberlo tenido todo. 

viernes, 5 de octubre de 2012

¡Déjame en paz!

¿Te duele? Pues te jodes y te aguantas. Yo ya paso de aguantarte. ¿Ves esta curva de mi cara? Sí, es una sonrisa. Y no me la voy a quitar más. No porque tú me quieras joder. Ya lo has hecho bastante y yo ya me cansé. Si pretendes que te eche indirectas, que te diga las cosas con mal genio o quizás pretendes que te siga el juego. Pues, desde ahora te digo que no voy a hacer nada de eso. Yo ya paso de ti; tú a tu bola, y yo a la mía. Paso de movidas y menos de rallarme por gentuza como tú. Bye, bye, my darling. Quizás sea una falsa de mierda o quizás no te de explicaciones. Repito: te jodes y te aguantas. ¡Me suda lo que te pase a ti y lo que pase en tu vida! A partir de ya vas a ser un error en esta vida y será un error del que tampoco me voy a preocupar de ocultar. Me da igual, enserio, tía.  ¡Déjame en paz!


Gracias por leerme.

Eh, tú. Sí, sí, tú. La persona que está leyendo estas líneas ahora mismo. Que bueno, tenía que decirte: gracias. 
Quizás me sigas desde hace tiempo, quizás me encontraste por casualidad, quizás te hayan recomendado este blog... ¡me da igual! Pero, es que, me veo en la obligación de darte las gracias por estar leyéndome. Porque gracias a ti, a ti, a ti y a ti también hoy esto sigue en pie. 
Mi intención  querido lector, es hacerte llegar un pequeño apoyo para seguir en esta vida y para yo, ya de paso, me desahogo un poco que nunca viene mal, ¿no?
Me podría extender mucho con el texto pero prefiero acabar bien, con algo sencillo. 
Muchas gracias. 

-- La escritora, futura periodista, flautista en formación y amante de la risa compulsiva --



miércoles, 3 de octubre de 2012

Y hasta aquí llegamos. Hasta siempre.

Me engañas y me lo trago. Una, dos, hasta tres veces. Me canso, ¿sabes? Me duele que me utilicen, que me engañen pero, lo que más me duele de todo, es que todo eso lo hagas tú. Eso es lo peor. Tú no. 
Y sé de sobra que no puedo depende ti. Sé no puedo estar porque tú me hayas fallado. Pero he llegado al punto de que me pasa todo eso y más.
Te puedo asegurar que me lo esperaba de cualquier persona, menos de ti. ¿Y sabes por qué? Porque me has metido millones de mentiras en la cabeza. Juraste cosas y cosas. No me prometiste flores, pero casi. Las horas pasaban y hablábamos y hablábamos, jamás nos cansábamos. Y , con el tiempo, te fuiste metiendo y metiendo en mi vida y, si te soy sincera, es difícil que te pueda sacar. Y me jode todo lo que me puedas hacer. 
No te voy a decir nada. No te voy a juzgar. No te voy a echar las culpas de nada. Simplemente te voy a dejar seguir así, como hace 8 meses. Simplemente me voy a alejar y me gustaría que te dieses cuenta tú mismo. 
Tranquilo, estaré bien y sé que tú también lo estarás. Puede que lo pase mal, pero me da igual, seré feliz de algún modo. Al menos, no estaré peor que engañándome a mi misma. Y sonreiré, hasta que me duele y cuando duela, seguiré sonriendo. 
Gracias por todo, de verdad.
Adiós. 


Aquellos años locos. Aquella infancia borrosa.

Te encuentras ahí, en el mismo sitio donde todos solíais jugar. ¡Como han cambiado las cosas! Habéis crecido. Ya no soy aquellos pequeños niños que jugabais en el arenero de ese 'parque' que vuestras madres habían ingeniado para vosotros, ni los que las caídas de las bicicletas eran las únicas caídas que os dejaban una herida que se veía. Los amigos eran de esos que no criticaban, que si tú llorabas ellos lo hacían contigo; amigos de tardes de juego, mañanas de aprendizajes fáciles, de historias imaginarias, de nacimiento...
En ese lugar hay tantas cosas. Recuerdos de una infancia bonita, tierna, juguetona... de una típica infancia de los niños de esa edad. Ahora muchos estáis distanciados, quizás tu mejor amiga ya no es la misma que hace 14 años, el amigo del "hola" y "adiós" ahora es uno de tus puntos de apoyo.
Y mirando hacia ahí; hacia ese edificio donde hace apenas 8 años había niños corriendo por el descampado  parejas jugando a papás y mamás, sonrisas y mucha infancia con amigos de toda la vida; mirando hacia ahí recuerdas que muchas de esas historias de pequeños, esos amigos desde los 2 o 3 años ya no están. Entonces sabes que nada será así jamás, que ya no sois los mismos y que es casi imperceptible lo que queda de esas criaturas traviesas.


viernes, 28 de septiembre de 2012

Porque la función debe continuar.

Y es que ya no está. Las promesas que te hizo ya están más que rotas. Han pasado meses y aún no lo has podido superar del todo. Siempre hay algo que hace que las cosas no sean tan fáciles como deberían. Han pasado, exactamente 7 meses, 10 días y 45 minutos y tú sigues, más o menos, igual.
Ni un adiós, ni un te quiero, ni un beso, ni una advertencia de que se iba... nada. 
El tiempo pasa y pasa y, por ello, tu memoria cada vez se hace más pequeña para recordarlo. Llegan unos y se van los otros. Pero tú a él no lo quieres olvidar, jamás. Cada vez hay menos en ti de su cara, su olor, sus ojos, su mirada, su voz, su andar... Y no poder recordar a una persona que fue importante en ti es difícil, ¿sabes? No recordar como era una de las personas más importantes en tu vida marca.
No fuiste nunca buena en las despedidas y, quizás por ello, él intento que no la tuvieras. Pero él sabe que estuviste ahí, en todo momento. Él sabe que si no lloraste no fue porque no tuvieras ganas sino por debías de ser fuerte por los que quedaban aquí y por ellos hoy sigues, sonríes aunque duela, no lloras, lo recuerdas bonito... Porque la función debe continuar desde hace 7 meses y 10 días. 

martes, 18 de septiembre de 2012

Gracias.

Gracias por lo que me diste y por lo que no, también. Gracias por aconsejarme. Gracias por apoyarme. Gracias por leerme. Gracias por escucharme. Gracias por estar ahí. Gracias por estar conmigo. Gracias por ser una parte fundamental en mi. Gracias por levantarme en una caída. Gracias por curarme las heridas. Gracias por gritarme verdades. Gracias por no hacerme daño. Gracias por no fallarme. Gracias por enfadarte. Gracias por perdonarme. Gracias por abrirme. Gracias por aceptar mis gracias. Gracias por todo. Gracias por nada. Gracias por estar leyendo esto. Gracias por darte cuenta de que no sé si soy consciente de si esto tiene sentido. Gracias por ser tú y por aceptar que yo soy yo. Gracias por no pedirme que cambiase. Gracias por aceptar todos los defectos que tengo. Gracias por demostrarme las virtudes. Gracias. Gracias. Gracias.

viernes, 14 de septiembre de 2012

No sin ti.

La cagué no una, sino muchas veces. Todos nos equivocamos, cometemos errores. Todos somos humanos y como tal, no somos perfectos. 
Yo no voy a ser la excepción. Eso lo tengo muy claro. Y no es lo único que me queda muy claro.
¿Para que negarte las cosas? Te mentiría a ti y me mentiría a mi misma. 
Te diría que no me duele tenerte lejos. No me importa que las cosas se hayan jodido. También te diría que las cosas sin ti son mejor. Que hay alguien que me da todo lo que no te llego darme a ti. 
¿Para qué quiero decirte todo esto si sabemos que es mentira?
Quizás haya alguien. Alguien que me comprenda, que me apoye, que me levante en cada caída, que me seque las lágrimas, que me abrace cuando estoy mal y cuando estoy bien también lo haga, que me dedique canciones... No te lo niego, la hay. A ti no te mentiría. Esa persona está pero no lo hace como tú. Nadie lo hará como tú. Nadie me comprenderá hasta con mirarme, nadie será de una madera suficientemente buena para hacer de buen bastón, nadie sabrá cuando quiero un abrazo y cuando no como tú lo sabías, nadie me dedicará la canción justa en el momento justo. Nadie será como tú.
Juro que a nadie le dije lo que te dije a ti. Nadie me hizo segur como tu me obligabas. 
Y, es que, yo ya no quiero. No quiero seguir para adelante si tú no estás, si tu no me ayudas a seguir, si tu no me soportas, si tú, si tú... Si tu no vuelves. Si tu no me 'perdonas'. 
Porque las canciones no significan lo mismo aunque sean las de siempreNo sin ti, ¿entiendes? 
¡NUNCA SIN TI!


viernes, 7 de septiembre de 2012

Ahora toca continuar.

¿Ella? Ella me hacía fuerte. Me hacía seguir. Me hacía sonreír. Me hacía sentir querida. Me hizo entender muchísimas cosas de esta vida. Ella estuvo ahí siempre. Fue incondicional. Fue parte fundamental de esta vida. Ella me ayudó a salir adelante. Me levantó de tantas caídas que perdí la cuenta. Ella era mi mejor amiga, la que siempre me hizo ser yo. La que me hizo pisar el sueño antes de que, al soñar y despertar, la caída fue la más dolorosa del mundo. 
Ella lo era todo y ahora ya no está. Se fue. No sé quien de las dos la cagó. No sé si fuimos ambas las que nos distanciamos. Quizás yo me pasase diciendo cosas que no eran. Quizás fuese en parte ella responsable. 
Da igual lo que pase a partir de ahora. Da igual quien llegue a mi vida. Ya todo da igual. Ya no es nada como antes. 
Despertarse y saber que hoy, en un nuevo día, no podré tener su sonrisa para alegrarme. Sabré que ella no estará, quizás, nunca más. Pensar en lo que pudimos tener y no tuvimos. Pensar en ella, en mi mejor amiga... todo duele.
No es fácil salir de las cosas sin ella. Una razón importante en esta vida. Ella. Ella. Solo ella. Lo era todo y nada. Fue, es y será mi vida entera. Por la que di todo y nada. Por la que siempre intenté salir adelante.
Sé que tú, tú y tú... sé que vosotros entendéis lo que es cometer un error y tu mejor amiga se vaya. Sabéis lo jodido que es. Lo difícil que es seguir sin una parte fundamental...
Porque yo la quiero más que a nada. 
Ahora ya no está. Ahora toca continuar.

Verano. No ha sido todo lo perfecto que esperé.

Y ahora todo se acaba. Ese verano que prometía ser inolvidable. Esas tardes que se veían como interminables. Esas amigas que pensaste que no eran como realmente son. Esos momentos insuperables. Ese calor abrasador, pensaste que ibas a poner combatirlo con unos cuantos chapuzones. 
Nada fue como lo pensaste. Todo fue una completa tontería. No hubo ningún signo de ilusión durante estos casi 3 meses. Viviste por vivir. Sonreíste por sonreír. Soñaste por cumplir. Cantaste para quedarte afónica y que tu voz se oyera por una vez en todo ese tiempo más alta que los demás. Nunca pudiste dar tu opinión. Jamás dijiste algo con mal pero todo el mundo se lo tomó así. 
Esa mejor amiga en este verano se a esfumado. Las cosas han cambiado demasiado en estos días, meses... y todo eso sucedió en cuestión de horas. Nunca entenderás por qué. Perdiste cosas que eran lo más valioso de esta vida para ti. Hiciste cosas que nunca pensaste realizar. Quizás, probablemente, seguro, te arrepientes de la mayoría. 
Este verano, ahora que se acaba y haces el balance... este verano acaba con más cosas negativas que positivas.
Un nuevo curso se acerca. Más duro que los demás y ahora, lo que toca, es levantarse de esta tremenda caída. Volver arriba, donde siempre estabas antes, donde las ilusiones eran máximas, donde sonreír era fácil. Ahora toca volver a reconstruir todo para que los veranos vuelvan a ser como eran antes.
 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Nadie dijo nada de enamorarse.

Naces, creces, te reproduces y mueres. En ningún momento nadie dijo algo de enamorarse. No. Enamorarse no venía en el 'contrato'. ¿Por qué?
¿Por qué coño llegas, me sonríes, me enamoras, me ilusiones y luego todo es una mierda? Lo que hasta ahora eran sonrisas, buenos momentos, ilusiones, alguna que otra promesa... todo eso ahora se convierte en lágrimas, malas rachas, rayadas, canciones que me recuerdan a ti...
Déjaste que me ilusionara, dejarás que creyerá en que podía haber un 'nosotros'. Que tú y yo llegarás a estar 'a tres metros'. Sé que tu no tienes la culpa de nada, sé que todo es por mi. Quizás quiera atribuirte cosas que no son tu culpa, quizás, quizás, quizás...
Déjame, no insistas, no me hables más, no sigas, no quiero nada más. Esto me duele. Tú me dueles. Todo esto me duele. Se acabó. Hasta siempre. 
Nadie dijo nada de enamorarse.

martes, 28 de agosto de 2012

Hasta aquí hemos llegado. Será mejor... Pasado pisado.

Quizás dije que sería para siempre, que nunca me cansaría de esto, que seguiría todo como hasta ahora, que no te olvidaría, que estancarse merecería la pena, que sonreír solo era motivo de que tu estuvieras en mi vida, que por ti respiraba o quizás dije que tu eras mi aire.
Lo siento, me equivoqué. Y no solo me equivoqué si no que me arrepiento. Quizás haya perdido algunos cuantos meses con rayadas, con idas y venias, con caídas, con heridas... pero ya no más. Hoy digo 'HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO'. La vida no fue fácil hasta hoy, pero ahora va a ser más sencilla, más llevadera, menos pesada. Tú formarás de esa historia como lo hizo antes una persona. Has dolido puede que más rápido. Seguramente tu intención no haya sido hacerme daño, pero es lo único que has conseguido. A lo mejor, al estar resentida contigo y en parte conmigo, te diga cosas que no son, cosas que perfectamente sabes que incluso a mi me duelen, cosas que no tendría que decir pero las digo. Discúlpame, pero me dueles. Me dueles tantísimo que me los días se pasan lentos, los días para volver a verte se me hacen meses, las conversaciones me parecen bordes, las canciones me recuerdan a ti, las parejas me recuerdan a un 'nosotros' que ni existe ni existirá.
Creo que es tiempo de agradecerte, también, todo lo que has hecho hasta día de hoy. Me apoyaste, me ayudaste a seguir, me hiciste incluso olvidar pero... pero nunca pensé que todo esto pudiera llegar a pasarme otra vez y no me gusta. No me gusta porque me dueles. Sí, me dueles. Y me dueles mucho más de lo que yo nunca llegué a imaginar. 
Hoy te digo gracias. Por darme lo que ningún amigo me había dado. Fuiste mi cómplice de sonrisas, mi amigo y, lo siento, pero creo que lo mejor es dejarlo así. Olvidarte y volver a decir... pasado pisado.

lunes, 20 de agosto de 2012

Nada volverá a ser como antes.

Para ella ya nada era como antes. El verano quizás hubiera hecho algunos estragos en ella. Ahora se maquillaba más de lo normal, era algo rebelde, quizás un poco republicana. Seguía con la sonrisa mítica en sus labios, era constante en cualquier cosa, salía más de lo habitual, no tenía complejos. Esa parte era buena. Había cambiado para mejor. Pero, como en toda parte buena, había un punto malo. 
Se pasaba noches fumando en la terraza, con los pies subidos en alto. Pensaba. Quizás demasiado. Pensaba en algo o alguien. En algo que quería lograr. A veces, con la banda sonora típica suya, alguna que otra lágrima se le escapa. Tampoco tenía miedo a esconder las lágrimas. Tampoco era algo que no se supiera. Las cosas no iba tan bien como esperaba. Las cosas cada año se iban poniendo más difíciles en todos los sentidos. Ahora tenía 16 años. El curso se aproximaba y ella seguía coladita por el mismo 'capullo'. La familia se estaba distanciando. Las cosas se complicaba cada día más. Ella ahora fumaba cuando se había propuesto desde enana no hacerlo nunca. No sé. Ella ya no era la misma. El humo formaba parte de su pequeña 'telaraña', 'cortina' quizás. 
Ahora ella ya no era la misma, el verano se acaba y debería afrontar muchísimos obstáculos. Quizás demasiados. 

jueves, 26 de julio de 2012

I'll be waiting for you.

Quizás dije que me iba. Seguramente te haya gritado delante de medio mundo que ya me había cansado de esperarte. Es probable que te haya hecho daño con tantas palabras pero créeme... más daño me hizo a mi misma por decir cosas que no eran. 
Sí. Te estaré esperando. Estaré esperándote hasta que me vuelvas a querer. Estaré en el mismo sitio de siempre y a la misma hora de todos los días. Estaré ahí los 365 días de cada año. Nunca me cansaré. Jamás. Porque si yo me cansará de ti sería como cansarme de levantarme cada día y luchar por algo. Sí, tu eres esa razón por la que me levanto cada. Eres la perfecta razón. La razón de levantar, sonreír y saber que quizás hoy sea el día de verte de nuevo. Hoy quizás sea el día de volver a pasar contigo una tarde entera, de besarte o abrazarte, de cantarte al oído nuestra canción, de decirte que para siempre es poco tiempo, que la luna sin ti me sabe a poco... Porque hoy te digo que esperaré por ti cuando no haya nada y cuando haya demasiado. Esperaré por ti hasta que me vuelvas a querer como alguna vez lo hiciste


martes, 24 de julio de 2012

Verano. Felicidades. Fiestas.

Sonrisa. Mirada provocadora. Felicidad. Tacones. Vestido. Maquillaje. Bolso.
Tres, dos, uno. Allá vamos.
La pista de baile estaba repleta de gente y allí estabas tú y tus amigas. Sonreías como nunca. Eras feliz. El verano había hecho presencia en tu cuerpo y la marca del bikini le daba un toque sexy. Bailabas. Sudabas. Tu cuerpo se movía al ritmo de la música. "Una vaina loca". Debía ser tu canción favorita para salir de fiesta porque se veía la concentración en ti. Se acaba. Sales del medio de la pista. Pides una copa. Empieza otra canción pero parece que no te gusta. Sales fuera del local y allí está él. Lo que menos deseabas en ese momento es encontrártelo y menos liándose con otra tía. Bah, te da igual. 
Sonrisa. Vuelves a entrar. La canción que no te gustaba ya acabó. Va a empezar otra. Quizás algo lenta o una marchosa. La que más desea ahora es esa que tiene una letra particular y que ahora mismo le está viniendo a la cabeza. Decía algo así como "ahora no lloro, tampoco sufro. Ya no hay llanto. Pasado Pisado" Sí, era así. Como si te hubieran leído la mente ahí está sonando esa canción. Justo en ese momento aparecen tus amigas como si ellas también hubiera leído tu mente. Te cogen y te llevan al centro de la pista. Esa no es una de las canciones que más te gusten pero es la mejor para ese preciso momento. 
Canciones que hablan del estado de ánimo de cada persona. Canciones que te recuerdan al verano. A esos amores de verano. A esas fiestas de verano. A esas tardes y noches veraniegas. A todo eso que tiene en particular la música.
La música sigue. Canción tras canción. Una a una. Tu sigues allí subida. Estás en la plataforma. Eres el centro de atención. Tu cuerpo se mueve como si estuviera programado. Como si supiera exactamente lo que viene después. 
La noche sigue para ti, para él y para esa otra. Tu eres feliz ahí, bailando y él quién sabe lo que le espera en un futuro. Tu sigues feliz. Bailando. Sonriendo. Con ellas, con las de verdad. Con ese grupo de cinco que siempre habéis estado juntas en las buenas y en las malas. 

viernes, 20 de julio de 2012

Quererte se queda corto.

Recuerdo que mi perdición siempre fue tu sonrisa. Esa sonrisa totalmente blanca. Esa sonrisa que hacía que mis problemas se esfumasen. Esa sonrisa que hacía que mi locura por ti cada día fuera mayor. Esa sonrisa que jamás se borró durante el tiempo que tuvimos aquello. 
Sé que nunca estuve a la altura de todo lo que tú me diste durante aquellos tiempos. Sé que a veces metí la pata hasta el fondo. Sé que pretendí que las cosas fueran de la forma en la que no tenían que ser. 
Lo siento. Lo siento porque en algún momento jugué contigo para tapar otras muchas cosas que rondaban mi cabeza. 
Ojalá hubiera un botón para dar marcha atrás al tiempo pero que lo que ahora siento se quedase tal y como está. Lamentable no existe nada de eso. 
Quizás es tarde para decirte que las cosas han cambiado. Que si cuando pasó todo eso yo hubiese sentido lo que ahora siento otro gallo cantaría. Quizás sea tarde para decirte que... decirte que, que QUERERTE SE QUEDA CORTO.

Allí quedó todo.

Allí quedó todo. Cada palabra. Cada recuerdo. Cada promesa. Cada sonrisa. Cada beso. Cada momento. Ahora ya no hay nada más que recuerdos. Las olas saben nuestros secretos. La arena fue victima de nuestro deseos. Las estrellas espías de nuestras miradas. El verano fruto de todo esto. 
Todo eso se acaba. Poco a poco la luz se apaga. Poco a poco todo lo que fue testigo de lo nuestro será testigo de algo diferente. Quizás discursiones, reconciliaciones... quizás de algo parecido a lo nuestro. 
¿Recuerdas la primera vez que nos vimos? Fue en el mismo sitio que nos encontramos por última vez. Tu sonreías. Parecías el lider de la pandilla. Fumabas. Malboro, para ser exactos. El sol había hecho presencia en ti. Estabas totalmente veraniego. Para mi, desde ese momento, parecías mi particuliar Mario Casas. 
Recuerdo que me miraste. Yo iba normal. Como un día cualquiera de playa. Gafas de sol. Vestido a flores, por encima de la rodilla. También sonreía. Las olas rompían en mis pies. Adele era mi sintonía. Me encantaba escuchar su CD completo mientras paseaba por la orilla del mar y las olas acariciaban poco a poco mis pies. 
Sé que nuestras miradas se cruzaron. Sé que cogimos la dirección exacta para volvernos a encontrar. 
Trenta minutos exactos fueron los necesarios para contarnos todo. Teníamos demasiads cosas en común. 
Quedamos un par de veces más. Dejamos que las cosas sucediesen como tenía que suceder. Dejamos correr el tiempo, quizás demasiado. Lo que si sé es que las estrellas, la arena, el mar, el verano, el sol... todo fue testigo de lo que el Verano nos deparó.

Ahora ya no queda nada. Millones de bonitos recuerdos. Millones de promesas que jamás serán cumplidas. Candados y llaves que no sirven para nada. Pulseras, colgantes y anillos con nuestro nombres grabados que nunca más van a ser usados. Besos robados. Vida separadas. Canciones que hablar de un "nosotros". Canciones que recuerdan algo.

sábado, 14 de julio de 2012

Someone like you. ♥

Las cosas se han complicado. Ya no es lo que era y probablemente nunca vuelva a serlo. Por un lado lo veo normal, al fin y al cabo me pasé pero, por otro... tengo yo la razón. De todas formas ya todo a igual. Por mucho que me lamente o intente rectificar lo hecho está hecho. El tiempo no se va a volver y no habrá otra oportunidad. Sé que aunque tuviera vente oportunidades más siempre cometería el mismo "error".
Sí, en el fondo sé que de errores se aprende.
No me debo preocupar aunque ya lo esté haciendo. 
En el fondo sé que no aparecerá alguien como tú; sé que nunca encontraré a alguien como él pero habrá alguna persona que me haga reír de una forma similar a la que él lo hacía.
Porque sonreiré y saldré de esta. En el fondo... la vida sigue.


viernes, 6 de julio de 2012

Cuatrocientas entradas, millones de palabras.

Y con esta son cuatrocientas las veces que escribo lo que siento.  
Quiero daros las gracias. Me habéis leído lo bueno y lo malo. Me habéis visto llorar, sonreír, cantar, desesperarme, ser feliz, estar triste, enamorarme y olvidar, volverme a enamorar, despedirme de personas demasiado importantes, volverme a enamorar y seguir estándolo. Me habéis apoyado en cada mal momento leyendo cada una de mis palabras. Me habéis hecho la persona más feliz del mundo en millones de ocasiones. 
Puede que tenga alguna que otra falta de ortografía. Puede que me falten puntos, comas o quizás me sobre alguno. Puede que viva acelerada. Seguramente tenga bastantes groserías. Quizás son despistada y un poco alocada... No sé. No soy perfecta. No pretendo serlo.
Todo lo que he hecho hasta ahora ha sido porque quiero ayudaros en lo posible. Quiero que no cometáis muchos de los fallos que cometo yo, aunque equivocarse nunca viene mal. Quiero que os apoyéis en mi, los que queráis. Cada uno de vosotros. Que os apoyéis y sigáis adelante frente a todas las adversidades que puedan venir. Que siempre voy a estar aquí.
Gracias, de nuevo. Y que sepáis que aún os quedan muchas más entradas que aguantarme. 
Un beso, y a seguir soñando.

jueves, 28 de junio de 2012

Mentirosa. Falsa.

¿Qué te pareces si dejamos las cosas claras? Creo que ya valió de tonterías. Demasiadas mentiras a la espalda. Tú me fallas sin más y yo me entero por los demás. Ya no quiero más trolas. No me va esto, ¿sabes? Lo he pasado mal pero no mereces la pena. Ni una, ni dos, ni ninguna de las lágrimas que he derramado por ti. Lo he pasado mal, repito, pero ya no. Ya no. A mi ya no me la das más. 
Me comportaré como una falsa, pero me da igual. Quiero hacerte daño. Quiero devolverte la patada. No me gusta guardarme las cosas, no me gusta guardar mucho tiempo las puñaladas así que te la daré poquito a poco, sin que lo notes. No te enterarás hasta que llegue la grande. Seré mala. Sí. Me encanta ser mala. Nunca lo he sido contigo, va siendo hora. No te lo vas a esperar. No, no. No sabes lo mala que puedo ser cuando me lo propongo, cuando me tocan mucho las narices, cuando me calientan. Has tocada mi fibra sensible. Las falsas. Las odio muchísimo, no sabes cuanto. Resulta que tú eres una de ellas y me has jodido hasta el fondo. Pero, ¿sabes? Se acabó. Ahora sabrás lo que puedo causar cuando me lo propongo. Ahora sabrás lo que has causado con tanta mentira, falsa.

sábado, 23 de junio de 2012

Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites.

Siempre hay un momento en el que todo se tuerce. La felicidad se esfuma. La sonrisa no sale. Las lágrimas brotan. 
Los recuerdos se apoderan de ti. Las canciones hablan de ti.
Te cansas. No sigues. No sonríes. Tampoco lloras. No haces nada. Simplemente te quedas mirando al frente, ausente. 
Ausencia. Es lo único que queda en ti. 
Nada sale como esperabas. La vida no va bien. Nada va como esperabas.
Música. El Chojin. "Sonríe cuando puedas, llora cuando lo necesites" Quizás esa sea la clave. ¿Probamos?

"Quizá la clave para ser realmente libre sea: reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. Ser honesto con uno mismo, centrarse en lo importante y olvidarse del ruido."

miércoles, 20 de junio de 2012

Sueños rotos.

Se acabó. Ves como se aleja. Te duele. No voltea. Se acabó. Fin. Adiós. 
Despídete sin más. No te derrumbes ahora. No, por favor. Es lo peor que puedes hacer. No permitas que te vean mal. No permitas que se piensen que quieres dar lástima. Lucha. Sonríe. Mira como se aleja. Quizás eso sea lo mejor. Quizás eso sea lo que tiene que pasar.
Quizás algún día os volváis a encontrar. Quizás algún día todo vuelva a ser como antes. 
Sí, promesas. Muchas promesas que quedarán por cumplir. Pero, ¿por qué no intentas cumplirlas tú?, ¿por qué no intentas sonreír tú?, ¿por qué no pruebas a vivir la vida alejada de todo eso? Puede que sea lo mejor.
Mientras, dejas que se siga alejando. Dejas que se vaya por donde ha venido. Dejas que todo lo vivido se caiga al suelo, dejas que se derrumbe, dejas que se acabe para siempre, dices adiós a tantas cosas... Dejas que esas ilusiones se conviertan en sueños rotos.

sábado, 16 de junio de 2012

Momentos que te marcan para siempre.

Hay momentos que te marcan de por vida. Momentos felices que se convierten en horribles pesadillas, sonrisas que se transforman en lágrimas...
Recuerdos que con el tiempo se van poniendo borrosos y momentos borrosos que se vuelven claros. Despedidas indeseadas. Perdidas que hacen que te des cuenta de lo que significa eso para ti. Fechas marcadas. Cuentos de memoria. Frases aprendidas. Melodías escuchadas. Canciones olvidadas. Melancolías en palabras. Bolis y papeles para hablar sobre todo eso que tenemos dentro.
Cumpleaños. Muertes. Reencuentros. Conciertos. Graduaciones.
En resumidas, momentos que te marcan la vida para siempre y entonces sabes que desde ahí, desde ese momento nada va a ser igual. Sabes que algo va a cambiar. Va a cambiar para siempre.

Simplemente os dejáis llevar.

Y ahí estabais vosotros. Los dos. Solos en el mismo lugar donde os conocisteis. Silencio absoluto. Nada, no se oía nada. Simplemente el murmullo del río rompiendo en las piedras. Su respiración agitada frente a ti y los fuertes latidos de tu corazón. Ambos estáis nerviosos por lo que va a pasar. Lo sabéis aunque no lo reconozcáis. 
Entonces te mira. Sus ojos marrones con una pequeña pincelada de verde está clavados en los tuyos color miel. Te sonríe con esa sonrisa perfecta. Le sonríes y poco a poco los miedos se van yendo. El momento está llegando, ambos lo notáis.
Se acerca más a ti. Te agarra la mano. Está fría. Te acerca un poco hacia sí. Ahora sí. Tu cara frente a la suya. Oyes su corazón. Está agitado, quizás algo nervioso. Nunca se sabe lo que puede pasar.
Os miráis por última vez y dejáis que el tiempo se para ahí para siempre. Dejáis que vuestros labios sean responsables de lo que puede pasar de ahora en adelante.